“¡Jefa, ya estuvo…!”, la frase que vincula a Pati Betancourt y que ella combate

* El celular del reportero Jesús Alejandro Márquez fue usado días después de su asesinato y es la clave para que la Fiscalía llegara a los presuntos responsables; Santos Román Sánchez -de Mister Camarón- el probable autor material.

Apenas el lunes 7 de enero, Patricia Betancourt rendía honores a la Bandera junto a los agentes de Tránsito del Estado en Plaza Bicentenario (Foto: Facebook Tránsito del Estado)

Sentado al lado de su ex jefa Patricia Marisela Betancourt Zepeda, la cara de Santos Román Sánchez Muñoz reflejaba algo mucho más que pensativo. Más bien parecía en estado ausente, como alguien con los ojos abiertos que ve a la nada.

Algo muy fuerte cayó en la vida de Santos Román, que aún no llegaría a los 40 años: según la Fiscalía General del Estado (FGE), la tarde del 30 de noviembre, el dueño del restaurante Mister Camarón y en ese momento jefe de Informática de la dirección de Tránsito del Estado, mató de dos balazos en la cabeza, por la espalda, al reportero Jesús Alejandro Márquez Jiménez, ilícito, de homicidio calificado, que también se imputa a Luis Alberto Hernández Hernández, auxiliar administrativo en el área de licencias, en tanto que a Pati Betancourt el de encubrimiento.

La que hasta el miércoles nueve fue directora de Tránsito, se ha puesto de pie a las 3:20 de la tarde, a manera de respeto cuando ingresa a la sala 1 el juez Guillermo Agustín Romero Ríos, responsable de desahogar la audiencia en el expediente 28/2019;

Betancourt conoce esos terrenos de la justicia oral, porque durante cerca de 15 años fue agente del Ministerio Público.

El inicio de la audiencia de formulación de imputación se pospone hasta las seis de la tarde -para iniciar a las 6:09- porque los defensores actúan por separado y cada uno debe tener copia de la carpeta de investigación.

LA CLAVE, EL CELULAR

Localizado el sábado uno de diciembre, el cuerpo de Márquez fue identificado por su esposa un día después.

El lunes tres se produjo un hecho que, a la postre, resultó crucial para la Fiscalía General del Estado (FGE): el celular de la víctima fue usado.

Según una desmenuzada explicación de la agencia ministerial que duró más de dos horas, una vez conseguida la autorización de una jueza de Distrito, combinada con información proporcionada por la compañía Telcel, se estableció que con el celular de Jesús Alejandro se quedó Luis Alberto Hernández, a cuya pareja, Nidia Villarreal, el aparato se le “hacía bonito” y le colocó otro chip con el número de ella, efectuando y recibiendo varias llamadas.

Y si los primeros días Luis Alberto le pidió que no utilizara el celular, para mediados de diciembre ya no se opuso, aunque, le dijo, si era cuestionada debía indicar que se lo había encontrado. El ocho de enero, Nidia rindió una declaración detallada sobre lo anterior, haciendo entrega del mismo.

Remarcando siempre la autorización de una jueza federal, se obtuvo que la tarde del 30 de noviembre, el número del ahora occiso recibió dos llamadas del celular de Santos Román Sánchez.

Un conocido del reportero indicó que éste en una ocasión le dijo que cuando ocupara algún favor en Tránsito del Estado, buscara a Sánchez Muñoz para que lo apoyara. “Dile que vas de parte de Alejandro Márquez”. Ése testigo, pues, contaba con el número del hoy detenido.

Otro dato de prueba es que hay evidencia técnica de que la tarde de los hechos, antenas de telefonía que se encuentran en San Cayetano, Pantanal y El Refugio, dieron servicio en los celulares de Santos Román y de otro de los testigos. El cadáver fue localizado en un camino saca cosechas entre San Cayetano y Pantanal, cerca del aeropuerto Amado Nervo.

LOS TESTIGOS

Márquez Jiménez publicaba sus notas por Internet en la página Orión Informativo. En el 2017, fue candidato a una regiduría por MORENA, en Tuxpan. Fotografías suyas con el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador se encuentran en Facebook.

Minutos después de las 13 horas de aquel viernes 30 de noviembre, en una página mencionada en la audiencia como Blog del Narco Nayarit, fue divulgado un video que arremetía con rudeza contra la directora de Tránsito y el jefe de Informática, relacionándolos con diversos delitos.

Según la agencia ministerial que representó a la Fiscalía, ésa fue la razón por la que unas horas después Santos Román marcó a Jesús Alejandro, justificando que necesitaba verlo porque requería la impresión de unos anuncios para su negocio.

Y fue el motivo por el que Márquez, en motocicleta, no llegó solo a la cita, afuera del casino Coliseo por el bulevar Colosio, sino en compañía de un joven de 20 años, en un automóvil, que haría los supuestos anuncios.

Por su parte, el jefe de Informática fue acompañado por Luis Alberto Hernández y otros dos empleados de la misma dependencia. Según el relato de los últimos, en su calidad de testigos, al finalizar la jornada de trabajo después de las tres de la tarde, les pidió acompañarlo porque quería sacarle “un susto” a Márquez, atribuyéndole la autoría del video en Blog del Narco Nayarit, que incluso les mostró por celular.

A bordo de un carro de Sánchez Muñoz, se trasladaron a su domicilio, donde habría tomado un estuche y luego abordaron otro vehículo, al parecer Cherokee, para dirigirse al casino del bulevar Colosio. De alguna forma, Santos Román convenció al reportero para que subiera a la parte trasera del carro, quedando en medio de Luis Alberto y de otro empleado. Y respecto al joven, fue colocado al centro, en la parte delantera.

Las tres versiones citadas en la audiencia coinciden en citar un constante reclamo del jefe de Informática al reportero, a quien ya le habría entregado 30 mil pesos para que “dejara de extorsionarlo”.

– ¡Discúlpeme, no era mi intención, discúlpeme! –habría suplicado el comunicador en el trayecto fuera de Tepic.

– ¡Tírate al piso! –le ordenó en la citada brecha, disparándole en dos ocasiones con una pistola sacada del citado estuche.

Después, Santos Ramón habría decidido ejecutar al joven, aunque éste estuvo llorando, asegurando que él sólo iba a realizar trabajos de impresión.

Uno de los tres testigos refirió la frase:

– ¡Jefa, ya estuvo, la veo en el domicilio! –supuestamente pronunciada por el jefe de Informática mediante una llamada de celular. Todo hace suponer que le habría marcado a la directora de Tránsito.

Más adelante, esa situación fue reclamada por la misma Pati Betancourt, que advirtió al juez cómo es que los otros dos testigos no hicieron alusión a ese anuncio.

Santos Román regresó a Tepic con los demás, dejándolos a la altura del motel Las Flores, muy cerca de donde habían partido.

Durante más de un mes, el joven que estuvo a punto de ser ejecutado junto al reportero guardó silencio por miedo, pero este nueve de enero se convirtió en un testigo clave; después de la muerte del “Guamas”, se agarró de parabrisas del carro y, llorando, gritaba que quería vivir, estudiar, y que no tenía relación con las publicaciones.

– Bueno, súbete –le dijo el hoy imputado del homicidio material.

– ¿Qué crees, pendejo, que no me iba a dar cuenta?, ya me dijeron que tú eres el del video (…) no sabes con quién te metiste, ¡ya valiste verga! – escuchó el reclamo de Santos Román.

ESOS DOS POLICÍAS

Durante el seguimiento que se ha dado al celular de la víctima, ha tenido participación el área de informática, conocida como policía cibernética.

Lo singular es que el 30 de noviembre, alrededor de las tres de la tarde, uno de ellos recibió una llamada de Pati Betancourt, quien le pidió apoyo para bajar el citado video de Blog del Narco Nayarit, divulgado un rato antes.

Por su parte, el cuatro de diciembre, otro de los policías cibernéticos atendió un mensaje de la directora de Tránsito, vía celular:

“…pidiéndote un gran favor, es respecto del video que anda circulando, me está afectando de manera personal, ni siquiera en el trabajo…”

Según su declaración, el agente dijo a la funcionaria que reportaría el caso.

La versión de los dos agentes, vinculando a la ahora ex funcionaria, pretende ser enlazada con la participación directa de Santos Román.

De igual forma, se anunció que entre el tres y 17 de diciembre Santos Román activó su periodo vacacional, pero luego sumó otras dos semanas, por lo que debía presentarse el dos de enero pero no lo hizo, sino hasta el día ocho en que pretendía efectuar la entrega de su oficina.

Otro dato anunciado es que la página Blog del Narco Nayarit, cuando menos hasta el 26 de diciembre no había tenido movimiento, lo que haría suponer que Márquez era el autor del material que se divulgaba.

PRISIÓN PREVENTIVA

Conocedora del sistema de justicia oral, además de los argumentos vertidos por su defensor público, Betancourt Zepeda tomó la palabra para solicitar que no se dictara prisión preventiva en su contra, considerando que el delito de encubrimiento permite una medida cautelar distinta, como presentarse a firma periódica, además de que es conocido su arraigo en la ciudad.

La Fiscalía no ha anunciado si en el seguimiento al número de Santos Román se produjo una llamada al celular de Betancourt; ello, se supone, se presentará en la etapa de investigación complementaria.

Sin embargo, la ex directora sí observó por qué sólo uno de los testigos hace referencia a eso de “¡jefa, ya estuvo, la veo en el domicilio!”.

Visiblemente golpeada, aunque mostrando entereza, Betancourt llevaba el cabello agarrado como un manojo entre la nuca y la parte superior. Si durante casi 15 años fue agente ministerial y, por lo tanto, acusadora, ahora está del otro lado, resistiendo.

Si su perfil izquierdo hubiera hablado la noche de este jueves, quizás habría dicho “ni hablar, a seguir peleando”, cuando el juez Romero Ríos anunció prisión preventiva mientras dura el juicio; es decir, recluida, igual que los otros dos.

– Ninguna, su señoría –respondió, resignada, a la pregunta de si haría una última manifestación.

Ya eran las 9:18 de la noche.

Durante la audiencia, dos policías hombres y una mujer permanecieron detrás de los imputados. Un familiar cercano a Pati asistió entre el público, lo más próximo a ella. Horas antes, durante el receso para sacar las copias fotostáticas faltantes, los tres detenidos solicitaron permiso para hablar con sus familiares. Les concedieron unos minutos.

Otra pareja de agentes vigilaba desde el acceso a la sala. Como nunca antes se anunciaron medidas precisas al público: no entrarían bolsas, mochilas, y tampoco celulares aunque estuvieran apagados. Incluso, nadie llevaría plumas a la altura del pecho, evitando al máximo que alguien se atreviera a hacer alguna grabación con un aparato especial.

La audiencia de vinculación a proceso se decidirá en una próxima audiencia.

A las 9:30 de la noche, una policía de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal asignada al área de registro de visitantes, verificaba, junto a otro elemento de seguridad, que los asistentes a la sala 1 recogieran sus cosas personales.

La mujer llevaba una jornada laboral de más de 14 horas…y tiene embarazo de ocho meses.

Una situación inhumana.

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com