Breve recorrido histórico por los mercados públicos de Tepic

Espacios comerciales que surgieron hace más de un siglo.

Bienvenidos a bordo.

Iniciamos este recorrido en la calle Puebla, detrás del Palacio Municipal de Tepic, en lo que parte del siglo XIX fue la plazuela de Los Fresnos y después el mercado de La Flauta, antecedente del Juan Escutia.

Aquí, en la esquina de Puebla y Juárez (hoy Amado Nervo), en 1904 comenzó a construirse este mercado Juan Escutia con cantera traída de Zacatecas, contando con el pleno respaldo del empresario José María Menchaca, quien había sido presidente del Ayuntamiento; desde el principio el mercado fue el punto de venta de productos de la región, principalmente.

El historiador Enrique de Aguinaga nos dice que entre los primeros locatarios estuvieron por ejemplo los hermanos Somellera Rivas, Manuel Sierra, la viuda de Leal, Manuel P. Brambila, Francisco Vázquez, José María Vargas y Francisco Terán.

Tras el natural deterioro del inmueble, fue demolido en 1969 y, dos años después, el actual edificio fue entregado a los locatarios; era gobernador del estado Roberto Gómez Reyes y presidente municipal, J. Jesús Hernández Guillén.

En diminuta placa colocada junto a la puerta del extremo sur del mercado por esta calle Puebla, ustedes pueden apreciar el nombre de quien diseñó y supervisó la construcción: el arquitecto Sergio A. Delgadillo.

Continuemos por la calle Zaragoza… Desde este sitio, en la esquina con la Mérida y por todo el costado oriente del mercado Juan Escutia, se extiende la plaza de artesanías indígenas denominada “Vikiri”, creada por la autoridad municipal en 2007.

Nos dirigimos ahora a la calle San Luis y luego al sur… En esta esquina con la Abasolo, en julio de 1949 el gobernador Gilberto Flores Muñoz inauguró el mercado que se denominó, precisamente, Abasolo; al acto también asistió el alcalde Ignacio Cuesta Barrios.

A principios de los años sesenta, el presidente municipal José Vicente Ruelas Preciado gestionó los recursos para su reconstrucción y, con su nueva imagen arquitectónica, a mediados de la década ya funcionó y comenzó a conocerse como mercado Amado Nervo.

A continuación, vayamos al poniente del primer cuadro de la ciudad, unos metros más allá del parque Juan Escutia… En los años cincuenta, la zona ya estaba en franco crecimiento poblacional, luego de la creación de la colonia Heriberto Casas, así como, hacia el sur de ésta, el fraccionamiento Estadios y la colonia San Juan.

Este mercado H. Casas fue inaugurado en diciembre de 1959, siendo gobernador del estado Francisco García Montero y presidente municipal, Ignacio Delgadillo de la Paz.

En los años ochenta, el Ayuntamiento de Tepic dispuso que en el extremo oriente del mercado se instalaran puestos para que habitantes de la zona rural del municipio vendieran directamente al consumidor las frutas y legumbres que producen.

Dirijámonos al norte de la ciudad… En esta colonia Amado Nervo, en lo que fue un campo de futbol, en julio de 1983 terminó de construirse el Mercado del Mar con el respaldo de la administración municipal presidida por José Manuel Rivas Allende y la estatal encabezada por Emilio M. González.

Inicialmente se concibió como el espacio de referencia para la compra-venta de mariscos y productos relacionados; hoy también se ofrece otro tipo de bienes de consumo y servicios.

Retornemos al centro para concluir nuestro recorrido… Ustedes son testigos de que ya está en funcionamiento el nuevo mercado Morelos; sus instalaciones van desde esta calle Zapata a la Morelos.

Su anterior edificio se construyó en lo que fue un cuartel; vestigio del uso anterior del predio es el cañón encontrado bajo tierra el año pasado, durante las obras del nuevo inmueble.

La obra original fue gestionada e iniciada en el periodo del Ayuntamiento presidido por Ruelas Preciado (1961-1963) y concluida en 1964, durante la gestión del alcalde Alfonso Orozco Ortega, quien al efecto debió presionar, con el apoyo de Banobras, el Banco del Federalismo, a los contratistas.

En principio, sus espacios, además de albergar a comerciantes con puestos fijos y semifijos del área circundante, se ofrecieron como alternativa a los locatarios del vetusto mercado Juan Escutia que, como ya lo señalamos, se construyó a principios del siglo pasado; algunos de dichos locatarios aceptaron cambiarse al Morelos.

Pero Orozco Ortega, ingeniero de profesión, también lo previó como estímulo para el desarrollo comercial de esta parte del centro de Tepic… y los resultados están a la vista.

Esperamos que este recorrido haya sido de su agrado y los invitamos a pasar al nuevo mercado Morelos: bienvenidos.