Nayarit.- El desplome en el precio de la caña de azúcar ha encendido las alarmas entre los productores de Nayarit, quienes registran pérdidas superiores a los 234 millones de pesos en la actual temporada. A nivel nacional, el impacto económico ya supera los 13,500 millones de pesos, con más de 178,000 cañeros afectados, muchos de ellos con ingresos exclusivos de esta actividad.
“Necesitamos un plan nacional de rescate financiero, que nos permita mantener nuestros plantíos” dijo Refugio Polanco, presidente de unión de productores de caña de azúcar.
La pérdida por tonelada excede los 300 pesos, generando un escenario crítico para las familias que viven de la caña. Según productores locales, durante lo que resta del año se dejarán de percibir más de 125 mil pesos por familia, lo que compromete gastos esenciales como alimentación, educación y el pago de seguridad social.

Cañeros de al menos 10 municipios de Nayarit han manifestado la necesidad de un plan nacional de rescate financiero y la creación de un programa emergente que permita mitigar los efectos de la caída en los precios.
Además, señalan que la actual Ley Cañera ya no responde a las condiciones reales del mercado ni contempla variables que hoy determinan la competitividad de la industria. La falta de actualización legal, sumada a factores que agrava el panorama para los ingenios locales y para las familias que dependen directamente de la producción.
El impacto económico para las familias cañeras nayaritas es severo y persistente. Durante lo que resta del año, cada productor dejará de percibir más de 125 mil pesos, lo que representa una disminución crítica en el ingreso doméstico. Esta caída golpea directamente áreas fundamentales del hogar: limita el acceso a una alimentación adecuada, pone en riesgo la continuidad educativa de niños y jóvenes, y dificulta el cumplimiento de obligaciones como el pago del seguro social.






