En junio de 2025, México registró una inflación general anual de 4.32 por ciento, reflejando una leve desaceleración tras situarse en 4.42 por ciento en mayo, de acuerdo con el INEGI. Esta reducción mensual obedece a un descenso del 0.10 por ciento en productos no subyacentes, especialmente frutas, verduras y energéticos, aunque la inflación subyacente permanece en niveles elevados, con un incremento anual del 4.24 por ciento.
Entre las principales presiones al alza en el país destacan el aumento en el costo de vivienda propia, alimentos en fondas y taquerías, carne de res y de cerdo, así como en los pasajes de transporte aéreo. Por otro lado, frutas como la papaya, la guayaba, el chile serrano y la calabacita registraron notables reducciones de precio, lo que ayudó a moderar el avance inflacionario.
En el caso de Nayarit, el estado presentó una inflación anual del 4.9 por ciento en mayo de 2025, colocándose entre los cinco estados con este índice.
El repunte se atribuye principalmente al incremento en precios de alimentos, bebidas y servicios.
Los analistas coinciden en que, pese a la ligera desaceleración nacional, la inflación se mantiene por encima del rango objetivo del Banco de México y ejerce presión sobre productos de consumo básico, lo que impone un desafío adicional para la estabilidad económica.






