Con una basta experiencia en diferentes puestos y cargos públicos, Margarita Rojas Olvera originaria de la Ciudad de México es una de las aspirantes a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien aseguró que su trabajo en la función pública le ha dado grandes satisfacciones, una de ellas el poder impactar en la vida de las personas.
«Una gran satisfacción de poder permear sobre todo la forma en la que a mi me gusta trabajar e impactar en la vida de las personas dejar, sobre todo una buena opinión de decir se vino a trabajar, no solo venir a cubrir un espacio por el tiempo que me corresponde si no a dar resultados y yo creo que eso en la mayor de las satisfacciones. Además hoy que soy madre es parte de ser el ejemplo de lo que a mi hija le va a tocar de ser responsable, de ayudar a los demás y no solamente pensar en uno mismo si no hacer comunicación y a partir de eso mejorar el entorno donde vivimos», comentó Margarita Rojas Olvera.
La licenciada en derecho, dijo que una de las funciones de los ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es velar principalmente por los derechos humanos.
Principalmente la función que tiene la SCJN va encaminada a revisar las controversias constitucionales, es decir, donde existan leyes que fueron emitidas y que contraviene la propia constitución y principalmente el caos que tenga que ver con derechos humanos, donde exista violación de derechos humanos, esa es la principal función que tiene la corte y cada ministro conforme a la cantidad de asuntos que van llegando, le son turnados de conformidad a las cargas de trabajo y de manera aleatoria. Ellos tienen que presentar un proyecto al pleno y es votado en el caso particular del pleno de la corte y para convalidar una resolución que es emitida por cualquiera de los integrantes del pleno y tienen que votar por lo menos 6 personas a favor de ese proyecto», explicó.
El próximo 1 de junio se elegirán 881 cargos en el caso del Poder Judicial de la Federación serán ministras y ministros, magistradas y magistrados y juezas y jueces de distrito, con la garantía de que el 50% de estos cargos sea específicamente ocupados por mujeres.





