El feminicidio de Ángela Louise, de Limoncitos Hills: un celular hunde a su ex esposo

* Juzgado Tercero de Distrito estimó que sí hay indicios de la probable intervención de Sergio Arturo “N” en el feminicidio de la canadiense.

Al igual que hace tres meses lo resolvió un juez de Control, el Juzgado Tercero de Distrito de Amparo Penal en Tepic estimó que sí hay indicios de la probable intervención de Sergio Arturo “N” en el feminicidio de su ex esposa Ángela Louise Birkenbach, de 56 años, quien fuera dueña del destino turístico Limoncitos Hills, en el municipio de San Blas.

Hasta ahora se estima que especialmente entre el mes de agosto y el nueve de octubre del 2023, Sergio Arturo “indujo” al ex empleado de Limoncitos Hills, Alejandro “N”, “a colaborar en la privación de la vida de la víctima, quien era pareja sentimental del quejoso, lo anterior a cambio de la entrega de una camioneta Suburban.”

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Según la sentencia del Juzgado de Distrito que acaba de conocerse, “no se aprecia alguna causa de inimputabilidad a favor del quejoso, que justifique su proceder; esto es, no se observa que careciera de la capacidad de comprender el carácter antijurídico del hecho…”

Contrario a la apreciación del amparista, de que Alejandro lo relaciona con el asesinato para tener beneficios puesto que fue vinculado a proceso por el feminicidio antes que él, la resolución explica que lo dicho por el testigo sí se corrobora con el resultado del análisis del celular del citado Alejandro, en comunicación con el de Sergio Arturo, que tuvieron mucha actividad entre sí, tanto el nueve octubre en que sucedieron los hechos, el día 10 en que se reportó la desaparición de Ángela y el 11 en que fue localizado el cadáver a unos metros de la entrada a Limoncitos, lo mismo que días antes del citado nueve.

Además, hay una gran cantidad de llamadas perdidas entre ellos a través de WhatsApp:

“…no puede restarse credibilidad al dicho de (…) por la circunstancia de que éste –a decir del quejoso- aparentemente busque un beneficio, pues esa circunstancia, por sí sola, no torna irreal su relato, máxime cuando de su narrativa no se advierte que pretenda eludir su propia responsabilidad, sino, por el contrario, la reconoce.”

El Juzgado de Distrito considera que Alejandro no es un testigo singular, sino un testigo relevante porque le constan las conversaciones que sostuvo con Sergio Arturo.

El análisis del celular marca Motorola de Alejandro fue autorizado por un Juzgado de Distrito diverso, “y de cuyo historial –se explica- se advierten las llamadas telefónicas que traficaron de entrada y salida el día en que los hechos ocurrieron y los dos días posteriores a los hechos”.

El cuatro de octubre, cinco días antes de la muerte de la canadiense, se registraron siete llamadas entre los celulares de Alejandro y Sergio Arturo.

Alejandro ha referido que Sergio Arturo tenía años pidiéndole que lo ayudara a matar a Ángela. El móvil habría sido la intención de quedarse con los bienes que ella tenía.

Aunque Alejandro citó que varios sujetos encapuchados participaron en el crimen, un cateo efectuado en su domicilio del poblado El Aguacate, municipio de Tepic, así como en su vehículo, arrojó la localización de sangre de la víctima en el interior de éste último. Ángela murió por disparos de arma de fuego.

Si el análisis del celular de Alejandro ha resultado crucial hasta ahora, en estos momentos transcurre la etapa de investigación complementaria, de seis meses, después de que Sergio Arturo fue vinculado a proceso por feminicidio el 27 de enero pasado.

De hecho, la agencia del Ministerio Público precisó que en esta etapa de investigación se solicitaría autorización de un Juzgado de Distrito para analizar el celular de Sergio Arturo, a fin de establecer si de lo  obtenido conduciría a otros probables implicados.

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com