Suiza y Suecia ganan las finales del torneo Elite 16 en Tepic

Nuevamente Nayarit albergó al mejor voleibol de playa del planeta en el Auditorio Amado Nervo.

0

Tepic.- Un evento deportivo que generalmente está al alcance algunos pocos bolsillos pudientes, se volvió accesible para todos en Tepic; el torneo Elite 16 del Beach Pro Tour, reunió a los mejores equipos de voleibol de playa en todo el mundo, y con la entrada gratis en todo el certamen, la afición de la capital nayarita abarrotó la tribuna principal del Auditorio Amado Nervo para alentar a jugadoras y jugadores que en unos meses pelearán por las medallas olímpicas de París 2024.

El primer juego de la jornada final, fue programado para iniciar a las 12:30 del mediodía, sin embargo, media hora antes ya se notaban las filas para ingresar al inmueble convertido en arena de voleibol; todos querían adueñarse del mejor lugar posible, la primera fila no tardó en ocuparse por completo. Eran familias enteras, incluyendo a matrimonios o parejas, con hijas e hijos y algunos abuelos, que evaluaban minuciosamente cuál sería la localidad que les permitiera disfrutar de mejor manera cada encuentro. Hubo quienes optaron por irse a las tribunas superiores para gozar de más espacio; otros se apretujaban en la grada más cercana a la arena.

AnuncioSanta Martha Bungalows

Mientras el barullo del gentío que comenzaba a ocupar cada asiento sonaba por los pasillos y escaleras del Auditorio, las brasileñas Carol y Bárbara, junto a las italianas Gottardi y Menengatti, ya calentaban en la cancha principal previo a enfrentarse por la medalla de bronce, al ritmo de música anglosajona, y regional mexicana; el Auditorio Amado Nervo fue cosmopolita por una semana, con toques propios de nuestra cultura.

Llegadas las 12:30 del mediodía, la acción comenzó sobre la cancha. Niñas, niños, adultos y ancianos, aplaudían y alentaban a las cuatro jugadoras; por cercanía, muchos se decantaron por Brasil, aunque también las italianas también contaron con el respaldo de la fanaticada tepicense.

Bárbara y Carol se llevaron el primer set por 22-20, ante unas aguerridas Gottardi y Menengatti que llevaron al límite a las sudamericanas; el espectáculo apenas iniciaba, y el éxtasis ya era generalizado en todo el público; cada remate o defensa se aplaudía, no importando qué equipo se luciera.

Y las italianas respondieron para el segundo parcial: 23-21 y a forzar un tercer y definitivo set para dirimir la medalla de bronce; la expectativa crecía entre la gente, y es que, el último parcial era de pronóstico reservado dada la paridad vista sobre la arena.

En un tercer set para el recuerdo, Brasil se quedó con la medalla de bronce por 25-23, estallando el Auditorio Amado Nervo en gritos, júbilo y aplausos al caer el punto final; las cariocas se llevaron la medalla, pero las italianas también se ganaron el reconocimiento de los espectadores.

Tras el vertiginoso partido Brasil vs Italia, tocó el turno del duelo por la medalla de bronce varonil, con los siempre competitivos alemanes Ehlers y Wicklers, ante los sorpresivos cubanos Díaz y Alayo, choque en el que los caribeños decidieron no dejar ninguna duda, para ganar de manera incontestable ante los europeos.

Los antillanos, hicieron gala de su nivel ante la fanaticada de Tepic; los nayaritas se entregaron a Cuba, y encaminaron a sus voleibolistas al bronce, quienes vencieron en dos sets a Alemania por 21-18 y 21-17. Los asistentes seguían contentos; los juegos por el bronce fueron para naciones hermanadas con México. Al mismo tiempo, ya con el graderío de la primera planta lleno, arribaba más gente al edificio, y al ver que no había ya espacio alguno, se conformaron con irse a la tribuna superior.

Entre las pausas por cada partido, la fiesta seguía, el animador dispuesto por la organización del torneo, acertadamente involucraba al público haciendo olas, moviendo los brazos al ritmo de la música, y pidiéndoles porras para cada dupla. Toda la atmósfera era contagiosa, hasta el más serio se unía al festejo.

Llegado el momento de las finales por el oro: cada quién hizo su elección a qué equipo apoyar, ya sea con tímidos susurros con sus cercanos, o con explosivas porras en cada punto ganado. En las damas, Suiza y Países Bajos se enfrentaron por el primer lugar. Las helvéticas con Hüberli y Brunner, las neerlandesas representadas por Stam y Schoon.

Comenzó el partido por el oro en la rama femenil, y el primer set, se lo llevó Suiza con relativa comodidad; 21-14 para Hüberli y Brunner, dominantes en defensa y ataque. En el segundo parcial, las de Países Bajos salieron bravas, se volvieron más agresivas en la red y defendieron con más intensidad, eso les dio vida para empatar el partido y forzar a un tercer y definitivo set.

En el último, se fueron a más de 15 puntos los dos equipos. Suiza sufrió y batalló, pero al final, sus dos jugadoras se llevaron la medalla de oro, y al concretarse el punto final, a Hüberli y Brunner las invadió el júbilo; se tiraron a la arena, conmocionadas por ganar un torneo tan importante, que les daba un empujón rumbo a París. El público nayarita reconoció tanto a suizas como neerlandesas por el partido, y seguía el platillo final, la final varonil.

A la cancha, arribaron viejos conocidos para los nayaritas, de hecho, los reyes del Auditorio Amado Nervo, los suecos Ahman y Helvig, quienes el año pasado se coronaron en Tepic, y ahora, llegaron nuevamente al duelo por la medalla de oro ante una potencia de potencias en este deporte: Brasil, representado por George y Andre. 

A estas alturas, ya había mucha gente de pie en pasillos o escaleras, no había hueco alguno para sentarse y disfrutar con comodidad el partido que se venía; lo que contaba, era simplemente ver el juego y disfrutar de la final, el último del Elite 16 en Tepic.

Iniciado el encuentro, este no decepcionó. Ahman y Helvig comenzaron fuertes; dominaban en la red la mayoría de los puntos,  a la ofensiva parecían intratables y en defensa se mostraban con solidez ante los saques y remates brasileños. El primer set fue para los campeones del año pasado, 21-17.

Pero Brasil, es Brasil, y desde luego, pesó la identidad latinoamericana para que una buena parte de la asistencia, se inclinara hacia los verdeamarelas para que respondieran ante la desventaja, y así fue. George y Andre batallaron para doblegar en el segundo set a Suecia, pero lo ganaron a base de ser más agresivos en la red, por marcador de 21-19. 

Aún con el ambiente festivo en el Auditorio Amado Nervo, antes de iniciar el último parcial, se notaba nostalgia, porque se acercaba el final del Elite 16 en Tepic, pero había medalla en juego, y a jugar por ella. 

Después de la sacudida por perder el segundo set, Ahamnan y Helvig volvieron a mostrarse dominantes como en el primero, y no dieron pie a que Brasil concluyera con una remontada; los europeos se hicieron fuertes, y definieron el partido con un 15-10 para ser los bicampeones de Tepic; se llevaron el oro en el 2023, y tampoco lo soltaron en el 2024. Mientras festejaban en cancha, también la gente en la tribuna, que soltaba aplausos que resonaban por todo el Auditorio tras el espectáculo vivido.

Lejos de que el público se fuera acabado el último juego, se mantuvieron hasta la ceremonia de premiación, y a cada equipo medallista le repartieron palmas; es que los cuatro juegos fueron emocionantes, cada uno con sus propias revoluciones. En cancha, tras recibir las medallas, equipos varoniles y femeniles se repartieron el champán y bailaron al ritmo que les pusiera el sonido local.

Concluida la premiación, mucha gente bajó a la primera fila para conseguir una selfie, la cual muchos lograron; otros tantos, prefirieron irse de una vez, para evitar caos en el estacionamiento.

Terminó pues, un evento de talla mundial, el torneo de voleibol llamado Elite 16, pero que se volvió popular.