No sólo los acribillaron sino que se robaron los cuerpos de los sacerdotes en Chihuahua

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que los cuerpos sin vida de los sacerdotes jesuitas ultimados a balazos en su propia iglesia en Urique en la sierra de Chihuahua, fueron robados por los perpetradores del crimen, al igual que la tercera víctima un civil identificado como Pedro Palma Gutiérrez, guía de turistas.

De acuerdo a la información, los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, fueron asesinados el pasado lunes junto con el guía de turistas en el templo de la comunidad de Cerocahui y después de asesinarlos, los criminales se llevaron los cuerpos.

Según el vicario de la Diócesis de la Tarahumara, Fernando Martínez, hombres armados asesinaron al guía en el atrio de la iglesia y al escuchar los disparos, el padre Joaquín salió e intentó meter a la víctima para darle los santos oleos y uno de los delincuentes entró al templo y disparó contra el sacerdote y también contra el otro padre que había llegado a auxiliar a su compañero.

Un tercer sacerdote intervino para que los criminales se retiraran, pero no pudo impedir que se llevaran los cuerpos.

La Fiscalía de Chihuahua informó que el lunes por la mañana también fueron privados de la libertad cuatro personas: dos hombres, identificados como Paul Osvaldo B. y Armando B., así como una mujer y un menor de edad.

También se ha difundido que el autor sería un hombre conocido como «El Chueco», líder del grupo criminal local.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que ya se encuentra en la zona elementos del Ejército Mexicano y demás autoridades realizando las investigaciones y se comprometió a resolver el crimen.