Pandemia se ensaña con quienes no comen bien ni se ejercitan, asegura experto

México ocupa el primer lugar de Latinoamérica en tasa de sobrepeso y obesidad entre la población, condición que desencadena enfermedades como la hipertensión y la diabetes. Esto de acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo. Esta situación que ya era evidente, se vio reforzada con la pandemia de Covid-19 pues las personas que padecen obesidad al contraer el virus su cuadro clínico fue más grave.

Jesús Madera Pacheco, doctor en Agroecología, Sociología y Desarrollo Rural Sostenible, asegura que entre los beneficios, se permitió poner en jaque al sistema agroalimentario y nos hizo más evidente una serie de crisis entre ellas la crisis alimentaria y de salud, y de esta manera el lado positivo no solamente está con el jaque, es el sistema digamos agroindustrial, con un uso intensivo de agroquímicos y de otro tipo de insumos externos, sino que además nos hizo evidente la necesidad de producir alimentos más nutritivos, más baratos, más accesibles y más locales.

De manera contrastante con el tema de la obesidad; la malnutrición también es un problema muy grave en el país, mientras que una gran parte de la población tiene enfermedades relacionadas con el sobrepeso otra gran porción las tiene debido a una alimentación muy limitada y baja en nutrientes.

«La población más vulnerable ante esta situación de pandemia pues ha sido la población con problemas de malnutrición, entre ellos de obesidad y desnutrición y pues desafortunadamente a nivel nacional, pero también desafortunadamente en Nayarit tenemos problemas muy muy serios de problemas de malnutrición. Hay estudios que han dado cuenta que por cada peso que se paga por ejemplo de comida industrializada, adicionalmente se gastan dos pesos más en daños a la salud y al ambiente que son provocados por el sistema agroalimentario industrial», afirma Jesús Madera.m,

Existen la creencias de que llevar una alimentación sana es muy costoso, esta creencia debe ser desmitificada y en su lugar tener una educación nutricional, aunada a la producción de alimentos más sanos y accesibles. La pandemia ha puesto en evidencia más que nunca que como país es lo que se necesita para combatir futuras crisis de salud.