Doctor Navarro: Crónica de una victoria anunciada

Por supuesto que en esta vida no hay nada escrito, pero si no ocurre algo verdaderamente fuera de lo normal el próximo domingo 6 de junio el doctor Miguel Ángel Navarro Quintero se estará convirtiendo en el nuevo gobernador del estado de Nayarit.

En su tercer turno al bat, el doctor Navarro está en la antesala de la gubernatura gracias a que finalmente los planetas se alinearon en su favor. No hay ninguna duda en cuanto a que es el político nayarita con mayor peso político que hemos visto en Nayarit en las últimas décadas.

Dirán que en su momento Ney González y Roberto Sandoval fueron auténticas máquinas de votos, pero detrás de ellos estuvo la poderosa maquinaria del PRI cuando el partidazo estaba en todo su esplendor. En cambio Navarro ha demostrado que vale por sí solo, ya que tanto en el PRI como fuera de él ha conseguido una gran cantidad de votos en las urnas.

Con algunas importantes diferencias, el caso de Navarro Quintero es muy similar al de Andrés Manuel López Obrador: ambos provienen del PRI, uno y otro buscaron en tres ocasiones la máxima posición de poder, el primero la presidencia de México y el segundo la gubernatura de Nayarit.

Sin embargo en las diferencias está la clave, ya que aunque Navarro carece del liderazgo mesiánico de AMLO ésa es su principal cualidad. Ya hemos visto en lo que ha transmutado López Obrador una vez asumido el poder, y eso es lo que esperamos que no ocurra en Nayarit con Navarro Quintero, quien es un político sin grandes pretensiones en cuanto al culto a la personalidad y el ego.

No sueña con transformar a Nayarit en una potencia mundial, simplemente quiere cumplir el sueño al que le ha dedicado toda su vida. Y eso algo bueno debe tener.

Tras sufrir sus dos primeras derrotas ambos consiguieron, conseguirá Navarro, el triunfo de una manera holgada, sin espacio para la impugnación debido a la diferencia entre el primero y el segundo lugar.

Anticipar el triunfo de Miguel Ángel Navarro Quintero a menos de dos semanas de la elección no tiene mérito alguno, es la crónica de una contienda ganada. Pero vale la pena analizar las razones por las que Navarro será el próximo gobernador de Nayarit, y sobre todo es importante echarle un vistazo al futuro de Nayarit una vez que esté bajo el mandato del médico.

En primer lugar hay que reconocer la perseverancia de Navarro Quintero, quien primero en el PRI y luego fuera de él ha sido constante en su anhelo de ser gobernador de Nayarit. Por supuesto que el mismo anhelo lo comparten personajes como tan disímbolos como Manuel Cota y Alejandro Galván, o Polo Domínguez e Ivideliza Reyes, pero en ninguno de ellos se advierte una genuina convicción de realmente querer servir a su gente. Para hacer dinero Navarro Quintero ha tenido múltiples espacios públicos a lo largo de su exitosa carrera, para servir al pueblo y ganarse un lugar en la historia requiere obligadamente ser gobernador.

En un segundo aspecto hay reconocer el talento de Navarro Quintero para finalmente ser el hombre indicado en el partido adecuado. Su fuerza política personal se potencializa con el hecho de ser el candidato del partido del presidente de la república. Por sí solo MORENA, sin importar quién hubiera sido su candidato o candidata, estaría en estos momentos igualmente liderando las encuestas, pero el hecho de que Navarro sea el candidato de MORENA explica el por qué la ventaja es verdaderamente abismal.

Un tercer punto a considerar es el hecho de que el gobernador Antonio Echevarría García abiertamente renunció al tácito derecho que tienen todos los gobernadores de dejar sucesor. Nunca antes un gobernador de Nayarit había sido tan apático en eso no de no fabricar un Delfín. Como ningún otro, Antonio Echevarría le quitó a su gabinete el carácter político y lo redujo a un equipo de trabajo meramente técnico.

De manera intencional o fortuita, Toño Echevarría hijo, hizo realidad el sueño de todo aspirante a una gubernatura: que el mandatario en turno saque las manos del proceso electoral y se muestre indiferente ante quién será su sucesor.

Pero no sería extraño que en el fondo el clan Echevarría haya tenido muy claro que su mejor opción era el propio Navarro Quintero, con quien se la jugaron en el 2005, cuando el grupo gobernante se sumó con todo a la campaña de Navarro para tratar de hacerlo gobernador.

Y por poco lo lograban, si la campaña hubiera durado una semana más Ney habría sido derrotado por Navarro Quintero, quien desde que recibió el respaldo del gobernador Echevarría Domínguez entró en una ascendente impresionante. Por eso hoy no extraña que los Echevarría están más que complacidos ante el inminente triunfo de Miguel Ángel Navarro.

Y es que con la llegada de Navarro Quintero a la gubernatura le esperan a Nayarit seis años de verdadera política, con un gobierno que coincidirá con las políticas sociales de Andrés Manuel López Obrador pero será diferente en la forma. Mientras que AMLO es un político de choque, MANQ es un hombre de consensos, un negociador nato, respetuoso de las formas sabedor de que sin indispensables para llegar al fondo.

Es agradable atisbar en el horizonte la llegada de vientos nuevos que le den armonía a una sociedad polarizada por la necedad del presidente López Obrador que se ha propuesto dividirnos como país. De ese tamaño es el reto de Miguel Ángel Navarro Quintero, ojalá que sepa estar a la altura de las circunstancias.