VIDEO: Un accidente en su familia la hizo poner su propio puesto de gorditas para salir adelante

"¿Qué vamos a hacer? ya estamos aquí en la Tierra. Ahora hay que luchar hasta donde Dios diga", comparte Candelaria.

Un grave accidente de su hijo que cayó en coma y la necesidad de comprarle medicamentos ante la falta de trabajo, orilló a Doña Candelaria a poner su pequeño negocio. Se ha mantenido por 13 años vendiendo tamales, gorditas, champurrado y café en la Plaza del Músico de Tepic.

Candelaria Robles Perales nos cuenta su historia:
«Yo empecé a vender así nomás calientito, champurrado nomás. Y ya cuando se fueron dando las cosas ya fui sacando fiado ese, lo saqué fiado, los otros que ya me terminé. Así empecé con el señor de aquí de enfrente que tiene ferretería. Él me fio comal y todo me fió, de ahí empecé yo. Y así he estado yo latente, vendiendo. Nomás que ahora ya enfermé y ya mis fuerzas se están acabando pero hay que echarle ganas», dijo.

Durante mucho tiempo sacó adelante a sus 7 hijos, los cuales ya son independientes. En cambio, ella aún necesita trabajar para poder comprar sus medicinas y controlar la cirrosis hepática que le aqueja.

«Me siento alegre, alegre y a la vez un cansancio porque esta enfermedad es lo que te ocasiona, mucho cansancio. Tengo que trabajar para pagar mis medicinas…Sí es la única fuente de ingreso que tengo yo, es lo único y la voluntad de mi padre Dios que no me ha dejado de la mano… ¿Qué vamos a hacer? ya estamos aquí en la Tierra. Ahora hay que luchar hasta donde Dios diga» concluyó.

Con ese entusiasmo es con el que atiende, el salir adelante, mostrando una sonrisa es algo que inculcó a sus hijos. La atención y el sazón es algo único de su puesto, las salsas, los tamales de pollo y puerco, gorditas rellenas, ¿a poco no se les antojó?

Información de Jesús Flores