“¡Háganme la prueba, tengo tres, cuatro familiares con síntomas de Covid-19!”

* El director del laboratorio de la UAN advierte que se está presentando una mayor propagación del virus; hace un llamado a cortar de tajo la relajación e implementar medidas urgentes.

“La gente habla con desesperación: ‘¡háganme la prueba, tengo tres, cuatro familiares con síntomas de Covid-19’, pero ya no hay lugar inmediato, trabajamos a nuestra máxima capacidad, con personal que llega a las siete de la mañana y se va a las nueve de la noche. Es difícil decir que no podemos en este momento, porque estamos saturados. Y la gente necesita la prueba rápido.” Palabras más, palabras menos, así se escucha la preocupación del doctor en ciencias Manuel Iván Girón Pérez, responsable del Laboratorio LANIIA- de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) que en los últimos meses ha realizado más de cinco mil pruebas individuales de Covid-19 y, en grupo, de saliva, posiblemente más de 10 mil a trabajadores y estudiantes de la Universidad. Sin embargo, advierte, la que está ocurriendo en enero no se había registrado anteriormente: la propagación del virus es más rápida. Dice que si por día realizan como mínimo 35 o hasta 60 pruebas, de cada 10 personas estudiadas resultan positivas entre seis y siete. Localizado al mediodía de este jueves, Girón Pérez urge a cortar de tajo la relajación y adoptar medidas urgentes, de las autoridades y de la ciudadanía, para evitar la alta concentración de personas en donde sea: camiones de servicio público, restaurantes, bares, mítines. Y es que, explica, no sólo se está ante el resultado de las fiestas de Navidad y fin de año, sino por el frío del invierno que provoca una mayor transmisión de enfermedades virales, con reacciones en cadena. Observa que la pandemia dejó de preocupar a muchos, como si ya no fuera grave, pero la situación pasa a alarmante cuando los síntomas se presentan o ya se tiene a un familiar en el hospital. Quien llama a los teléfonos del laboratorio 311-2551521 y 311-1193096 para solicitar una cita, externa su angustia. Puesto que esta mayor propagación ya tiene semanas, el investigador advierte que seguramente se extenderá al menos hasta febrero. Girón Pérez agrega que el laboratorio de la UAN tiene una importante demanda de pruebas porque existe el compromiso de informar al solicitante el mismo día que se le tomó la muestra, si es caso positivo a Covid-19. Trabajan de lunes a viernes y, por ejemplo, este jueves ya no tenían lugar disponible para el viernes. “El cuatro de enero reiniciamos después de unos días de descanso y de inmediato la lista se llenó. Y así hemos seguido, saturados. Es como una bola de nieve, con un efecto que va durar.” De igual forma, agrega que aproximadamente un 30 por ciento del personal del laboratorio ha dado positivo en los últimos meses, sin bajas que lamentar afortunadamente, por lo que han cumplido su cuarentena. En este punto, considera que las personas positivas deben quedarse en casa no 10 ó 14 días, sino al menos un mes para estar seguros que el virus ya salió de su cuerpo y no contagiarán a más. El profesionista hace un llamado a las autoridades electorales, partidos políticos y aspirantes a cargos de elección para que no promuevan la concentración masiva de personas: “Las campañas tendrían que ser virtuales, que llenen el Facebook de publicidad si quieren, pero me temo que eso no va ocurrir.” No sólo preocupado, sino también con visión crítica, analiza que la información epidemiológica del Gobierno Federal ha sido limitada, sin un cambio de estrategia, y pone como ejemplo que siempre se informa de porcentajes de ocupación en camas para Covid-19, pero no en números reales de camas, lo que permitiría dar una idea de la saturación de los hospitales. Aquí, agrega, se presenta otra situación grave; es decir, no sólo se trata de enfermar por el virus, sino de soportarlo en hospitales llenos. Observa que casi el 10 por ciento de las muertes por Covid-19 en el mundo han ocurrido en México: “¡es muchísimo!”, y que países como Colombia, con mayor número de casos reconocidos, tiene menos decesos.   Le digo que es de impacto oírlo hablar de la desesperación de quien necesita la prueba de Covid-19. Y responde: “Las personas que atienden los teléfonos no se dan abasto. Apenas cuelgan cuando ya está entrando otra llamada. Estamos en una situación muy preocupante, crítica.”

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com