Roberto Sandoval convirtió a Nayarit en un narcoestado, afirma investigador del University College London

"Sandoval se hizo extremadamente rico, al igual que su fiscal, que ganó dinero con la malversación, el secuestro, el asesinato a sueldo, la extorsión y la toma de tierras de los campesinos", señala la publicación.

Nayarit llegó a ser considerado un narco-estado en gran parte por el control que el PRI ha ejercido en la entidad durante mucho tiempo, advierte el investigador del Colegio Universitario de Londres, Nathaniel Morris, en un artículo publicado en el México Violence Resource Project de la Universidad de California en San Diego.

El investigador, quien tiene un doctorado en historia por la Universidad de Oxford, precisa que la consolidación de este sistema se logró específicamente con el mandato de Roberto Sandoval Castañeda como gobernador del estado entre 2011 y 2017, según la publicación: Nayarit y la construcción de un narco estado.

Sandoval, o simplemente Roberto como aún se le conoce en Nayarit, se convirtió en mandatario estatal utilizando la impresionante maquinaria política local del PRI, junto con una imagen de gobernador del pueblo cuidadosamente cultivada, y garantías de que solo él podría detener la violencia en ese entonces.

En menos de ocho años, Sandoval pasó de autoproclamados harapos a ser uno de los hombres más ricos de Nayarit. Todo esto se logró, según informes de inteligencia, a través de la malversación de fondos estatales, la extorsión de negocios, la supervisión de secuestros y la incautación de tierras y propiedades y, por supuesto, una estrecha colaboración con los narcotraficantes, indica el artículo.

Todos estos negocios sucios fueron supervisados por su principal aliado, Edgar Veytia (actualmente preso en EEUU), encargado de la persecución local de la guerra contra los cárteles de la droga del estado mexicano, asegura Morris.

En Nayarit, Veytia era un peso pesado dentro del Gobierno. Los medios de la región le consideraban un pacificador, un funcionario que fue capaz de frenar la escalada violenta que sembró el estado de cadáveres, describe el académico británico.

Cita el investigador que según los informes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, una organización criminal, no solo controló el tráfico de drogas en Nayarit entre 2011 y 2017, sino que también estableció estrechos vínculos con gran parte de la élite política del estado de ese entonces.