Narran escasez de medicina en ISSSTE; afecta a hipertensos y diabéticos, vulnerables a Covid

Paradójicamente, en medio de la pandemia, enfermos crónicos quedan más desprotegidos por falta de medicina.

Sentada en el exterior del hospital del ISSSTE frente al parque La Loma, una maestra jubilada explica que después de varios meses pudo recibir el medicamento Telmisartán de 40 miligramos (mg), que necesita debido a la hipertensión, pero el que sigue sin haber es el Telmisartán de 80 mg que consume su esposo por similar padecimiento.

Es el mediodía de este miércoles.

Con el relato de la señora podrían identificarse muchos derechohabientes que reclaman la carencia de medicina, o la necesidad de recursos para adquirirla en farmacias particulares.

Dice que el Telmisartán de 80 mg con 14 tabletas anda costando en tipo genérico arriba de 200 pesos, pero si es de patente oscila en mil, por lo que resulta difícil gastar dos mil pesos mensuales. Por si fuera poco, en las farmacias también hay escasez.

“Ya me dijeron que el de 80 mg no va haber en el ISSSTE, no sé en cuanto tiempo.”

Pero no es todo: se supone que esta semana su esposo tendría cita con un cardiólogo, misma que se canceló en medio de la pandemia por el Covid-19. Es la segunda vez consecutiva que se suspende tal cita. Pero esperan que la tercera sea la vencida y puedan acceder al cardiólogo antes de que termine el año.

Otra señora, empleada en los Servicios de Salud estatal, confirma a las puertas del ISSSTE que ha recibido su dotación de Telmisartán y Ezetimilina Simvastatina como no había sucedido en meses, por lo que debía comprarlo de su bolsa.

Asignada al Hospital General, reflexiona que las personas que tengan medicina y no la necesiten, no dejen que caduque y mejor la donen al voluntariado del citado Hospital General: “siempre hay gente mucho más necesitada que quienes tenemos un trabajo. Hay que llevar la medicina ahí.”

Una tercera mujer contactada lleva meses presentándose a la clínica de medicina familiar del ISSSTE, por Insurgentes salida a Mazatlán, esperando recoger el Trayenta Linagliptina de 5 mg que necesita un adulto mayor con diabetes, familiar suyo.

Pero el medicamento simplemente ha dejado de ser surtido. Es vuelta tras vuelta.

La caja de Trayenta con 30 tabletas oscila en mil pesos.

 

Paradójicamente, se ha repetido durante la pandemia, la hipertensión y la diabetes son dos de los padecimientos que hacen más vulnerable a las personas frente al coronavirus.

 

 

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com