El primo temible regresó a la casa del feminicidio

• Fiscalía formula imputación contra Víctor Emmanuel “N” “N” por muerte de Diana, y se autorizan cuatro meses de investigación complementaria.

Cuando el martes 26 este reportero publicó una nota con base en la explicación de tres especialistas, coincidían en la saña y odio con que murió la joven estudiante de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), Diana Carolina Raygoza Montes, de 21 años.

Una de las fuentes plasmó dos datos significativos: para entonces los investigadores ya debían conocer si solo la familia Raygoza Montes contaba con llaves de la casa –cuyas puertas no tenían violencia-, y tampoco debía descartarse que, en ese inquietante perfil de conducta, el responsable pudiera ir hasta al velorio.

Para entonces se desconocía que Víctor Emmanuel “N” “N”, primo de Diana, sería imputado por el delito de feminicidio, y que, efectivamente, entró a la casa de la víctima con llave.

Dado que en la casa hay tres perros Pastor Belga –no Alemán como inicialmente fue citado-, Víctor u otro familiar les llevaban comida cuando no había nadie en casa.

El viernes 22 se enteró que ese fin de semana Diana se quedaría sola. Estudiaría para hacer varios exámenes.

Y si bien el individuo no fue al velorio, porque para esas horas del lunes 25 ya habría sido detenido, inicialmente por presunta falsedad de declaraciones, ahora se conoce que regresó a la casa del feminicidio la tarde del domingo 24, horas después de consumado.

Los padres de Diana regresaron de un pueblo en el norte del estado y, tras encontrar el cadáver, dieron aviso a familiares y a la policía. Víctor Emmanuel estuvo ahí, aparentando mayúscula sorpresa.

De hecho, puesto que cuenta con estudios en seguridad pública por la Universidad Tecnológica (UT), habría orientado para que nadie entrara a la casa hasta la llegada de las autoridades.

Pero tal y como lo informó en conferencia de prensa el fiscal Petronilo Díaz Ponce Medrano, la personalidad de Víctor Emmanuel difícilmente pasaría desapercibida. Y además, de inmediato resaltó que tenía lesiones recientes en la nariz, cuello, tórax, piernas, brazos, manos, evidencia de la lucha que libró la víctima y de la que desde el primer momento se habló.

Un perito médico lo revisó a detalle.

Diana intentó defenderse, pero no pudo con la fuerza de su pariente, de 24 años de edad y de alrededor de 1.80 metros de estatura.

La justificación del imputado, de que tales heridas se produjeron en forcejeo con un desconocido que pretendió quitarle el celular, y que de ello dio aviso a policías estatales asignados al parque La Loma, se consideró una falsedad porque no hay constancia del supuesto reporte. Incluso, un familiar cercano negó que esa mañana de domingo hubieran tenido una discusión, como lo narró para cuadrar que debido a ello se fue al parque.

Puesto a disposición del juez de control Guillermo Agustín Romero Ríos por el delito de feminicidio, la personalidad del imputado seguramente dará para un profundo análisis.

Ya el fiscal habló, tras la realización de un cateo en la casa del sujeto, del hallazgo de libretas en las que hacía anotaciones muy fuertes, por ejemplo recetas sobre cómo matar mujeres: “El Libro de las Ciencias Ocultas”, habría titulado uno de ellos.

Dibujaba demonios, mujeres siendo atravesadas con armas.

Se cree que en el imputado hay una fascinación por los cuchillos, y que sería adorador de la Santa Muerte. Las letras “SF” que pintó en una pared con sangre de la víctima harían referencia a ello: posiblemente “Santa Flaca”, para acercarse a la muerte.

Con ese perfil, se deduce la magnitud de la agresión explosiva, con 39 heridas cortantes en el cadáver.

Una vez turnado al juez de control, este sábado la Fiscalía General del Estado efectuó la imputación y, por la tarde, fue dictado el auto de vinculación a proceso por feminicidio. Está recluido en la penal de Tepic.

Víctor Emmanuel se ha reservado el derecho de declarar.

Se autorizaron cuatro meses de investigación complementaria, en los cuales, por ejemplo, se concluirán los estudios sobre diversas ropas y calzado asegurados en la casa de Víctor Emmanuel para verificarse si tendrían sangre de la víctima, como parece ser.

También continúa el análisis del contenido de los celulares, tanto de Diana como de Víctor Emmanuel; ha trascendido que éste habría hecho uso del celular de la joven, tras su muerte.

La dolorosísima muerte de Diana Carolina ha animado diversas manifestaciones públicas, en las calles, plazas, en redes sociales.

Hay algo en lo que hay que insistir: Nayarit no cuenta con un hospital psiquiátrico, y tan necesario.

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com