Cuando Amado Nervo propuso un impuesto a las faltas de ortografía

A 101 años de su deceso, Amado Nervo el poeta es más reconocido que el novelista, el periodista o el diplomático.

A los veintidós años de edad, el talentoso tepiqueño inició como periodista en El Correo de la Tarde de Mazatlán, Sinaloa, donde radicaba; entre 1892 y 1894 publicó artículos en el periódico que, según el libro Sinaloa Ilustrado, era “bien escrito, interesante, ameno, digno de figurar en la prensa imparcial y respetable de cualquier ciudad”.

Posteriormente, por distintos lapsos entre 1894 y 1918, sus colaboraciones fueron acogidas en la Ciudad de México por las revistas Azul y Moderna, así como en los periódicos El Nacional, El Mundo, El Imparcial y El Universal; además, colaboró en diarios de Cuba, Argentina y la Revista Ateneo de Madrid.

Por ejemplo en El Nacional, Nervo abordó asuntos como el teatro, los deportes, los sucesos cotidianos relevantes y aun el funcionamiento interno de una redacción periodística; no obstante, predominan los temas culturales.

Era estricto en la redacción periodística: rechazó los adjetivos, el abuso de neologismos y la opulencia verbal; decía que para expresar algo, sólo se necesitaba “la palabra justa”.

En el siglo XIX, Nervo propuso implementar en México la idea que leyó en un diario español, de crear un impuesto sobre las faltas de ortografía, porque en la capital mexicana “se asesina a la ortografía por atavismo”.

En sus trabajos periodísticos resaltó cómo “vamos lentamente dislocando la significación de tales y cuales palabras, de tal suerte que al cabo de cierto tiempo ni su propio padre las conociera”.

Sin embargo, supo reconocer la importancia del fondo sobre la forma en ese oficio: “El periódico y el público son dos potencias que se complementan y aún se identifican (…) el público, analfabeta y todo, ama la independencia en el periodismo”.

Mi compañera docente e investigadora universitaria Mayra Elena Fonseca Ávalos, orgullosamente nativa de Tecuala, Nayarit, refiere detalles como los comentados en su libro “Amado Nervo el periodista”, de recomendable lectura para conocer en detalle una faceta distinta de quien es más recordado por sus inspiradores versos.