Falso que el uso prolongado de cubrebocas dañe la salud del usuario

Circulan versiones inexactas sobre asfixia e hipoxia por el uso de mascarillas.

En redes sociales circulan versiones que aseguran que el uso prolongado de cubrebocas produce hipoxia, es decir, insuficiencia de oxígeno en la sangre provocado por la respiración de la misma exhalación, aspirando así dióxido de carbono, el cual es venenoso.

Esta versión es falsa de acuerdo a diversos estudios y opiniones de profesionales, ya que las mascarillas permiten el libre tránsito del aire, de no ser así, la asfixia sobrevendría en cuestión de minutos o segundos, según la investigación realizada por Associated Press.

Las complicaciones de salud respiratoria por el uso de cubrebocas, se presentan en muy raras ocasiones y en personas con enfermedades prexistentes.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud, ha especificado la recomendación del uso de las mascarillas o cubrebocas sólo en ocasiones especiales, los sospechosos o enfermos de COVID-19 y los que cuidan personas sospechosas o enfermas de COVID-19.

El mismo subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, ha precisado que las mascarillas no dañan al usuario, pero recomienda su uso solo a personas enfermas y aquellas que deben tener contacto con ellas.

Tanto la OMS como la Secretaría de Salud, no recomiendan su uso en la población, no porque pueda dañar al usuario, sino porque su uso no es tan eficiente y pudiera dar una falsa sensación de seguridad o porque provoca el constante reacomodo de la mascarilla por falta de costumbre, lo que conlleva el contacto de las manos a la cara, acción que sí es de alto riesgo para el contagio.

En un artículo de la BBC, se precisa que el uso de mascarillas, tiene más bien qué ver con la cultura y la historia, con el debate sobre las evidencias e, incluso, con las libertades individuales, pero no porque dañen la salud.

La UNAM señala que el uso de mascarillas puede ser de gran ayuda en situaciones en las que es imposible mantener la sana distancia.