Los Angeles.- La Despedida, julio 29,2019.
Al igual que miles de mexicanos que migran a Estados Unidos por falta de oportunidades para sobrevivir en México, Víctor Arias Olvera, de 45 años y originario de Jalcocotán Nayarit, se despidió de su esposa y sus hijos el pasado 29 de julio del 2019.
A su madre casi octogenaria y enferma, la despidió con un fuerte abrazo, no le diría que se iba a Estados Unidos para evitarle la pena a su avanzada edad, le diría que iba a Tijuana por tres días.
Víctor tenía su oficio de albañil y el trabajo escaseaba, al punto de no tener ingresos suficientes para solventar los gastos de la familia. No había de otra, en sus años mozos ya lo había hecho más de una vez, se había ido por largas temporadas al país del norte para ganar dólares.
Esta vez los tiempos estaban más difíciles y las necesidades eran muchas. Ya todo estaba listo, había conseguido dinero para pagar el coyote y tenía los contactos para cruzar la frontera, la ruta seria Reynosa Tamaulipas – Rio Bravo.
Desaparición, agosto 10, 2019.
En agosto 10, Víctor estaría cruzando el Rio Bravo, lo confirma una compañera centroamericana del grupo de migrantes que se acompañaban a cruzar y quien fue detenida por oficiales de migración de USA, después de haber logrado sortear la corriente del rio.
Se pudo confirmar que Víctor logró pasar al territorio americano gracias a que hizo dos llamadas desde su celular, la primera llamada sería a su esposa Susana Ruelas y la segunda a su cuñado Juan Fregoso, esposo de su hermana mayor.
A su esposa le dijo que se estaba sintiendo mal, que le faltaba la respiración y que estaba escondido en el camino, a su cuñado le diría que lo había detenido migración.
Pasaron las horas y los días y sus familiares confiaban que se encontraba bajo custodia e incomunicado, pero después de 10 días sin que se reportara, la familia se empezó a movilizar para tratar de localizarlo en los puntos de detención migratoria, hospitales y reclusorios sin encontrar rastro de él.
Dos semanas después con el apoyo de las autoridades migratorias se pudo rastrear su localización al momento de hacer su última llamada de celular punto donde marca Hebbronville, Texas 78361, localizado a 80 millas después de cruzar el rio.
El portal de noticias de la Organización Internacional de Migración (OIM), ha contabilizado un total de 2403 defunciones desde el 2014, solamente en el año 2019 las victimas sumaron 497 en la región fronteriza de Estado Unidos y México, que es considerada como la mas letal del continente.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), reportó a principios del año que, desde el inicio de los registros, la mayoría de esas bajas se ha reportado en el Rio Bravo que separa Texas, en Estados Unidos, de los estados mexicanos de Tamaulipas, Nuevo Leon y Coahuila donde el año pasado murieron 109 personas, 26% mas que en el 2018.
Estas muertes quedaron ilustradas el junio 2019 por la foto viral de los salvadoreños Oscar Alberto Martinez y su hija Valeria de 23 meses ahogados a orillas de esta via fluvial.
Muchos otros migrantes intentan cruzar por el desierto de Arizona, donde perecieron al menos 171 personas en 2019, en el año previo ese dato fue de 133 perecidos, en lo que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para refugiados dijo representaba «el fracaso de los países en respuesta a la violencia y desesperación que empujan a las personas a emprender viajes peligrosos.»
Juana Arias Olvera, hermana mayor de Víctor, que reside en New Jersey USA, comenta en una entrevista telefónica:
“No se sabe con exactitud si Víctor fue apresado por migración, si quedo atrapado en el desierto o si fue asaltado, pero sigo con la esperanza hasta el día de hoy que lo podamos encontrar, me aferro a la idea de que quizá se encuentre en la cárcel por haberse cambiado el nombre», dice,al tiempo que su contesta ella misma “pero el traía todas las credenciales oficiales de México” cayendo en cuenta de su propio razonamiento hace un paréntesis de silencio y sollozos para luego agregar:
«cualquier persona que decida cruzar la línea debería contar con la información de rescate o una guía de sobrevivencia para evitar muertes de personas que desconocen los verdaderos riegos de cruzar por el rio o el desierto.»
Juana y toda la familia de Víctor no han cesado en la búsqueda a través de las instituciones gubernamentales de ambos países, con las pocas pistas que tienen desde el día de la desaparición. Siguen contando los días, semanas y meses, a la vez que la esperanza se desvanece.
Grupos especializados de búsqueda y rescate han ofrecido apoyo sin ningún éxito, todo ha sido en vano.
A la señora Maria del Rosario Olvera de 79 años, madre de Víctor, nada ni nadie le quitará la idea de que su hijo Víctor va a regresar de Tijuana, así como él le prometió, y lo sigue esperando para recibirlo con abrazos.
La pregunta duele ¿Dónde está Víctor?






