Enfermera abandona su casa por amenazas de pobladores en Lo de Marcos, Nayarit

• La acusaron de ser "un foco de infección" por trabajar en el hospital de San Pancho, donde recientemente falleció una persona por COVID-19.

Mel Morado, tuvo que abandonar su casa la noche de este miércoles, en el poblado de Lo de Marcos, municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, escoltada por gente del pueblo que la acusaba de ser un foco de infección de COVID-19, por su trabajo como enfermera en el hospital de la comunidad de San Francisco, donde falleció recientemente un paciente positivo.

Según relató, intentó llegar a su vivienda pero fue retenida en el puesto de control que montaron hombres y mujeres del pueblo, para prevenir contagios con el ingreso de personas ajenas al lugar.

«Soy enfermera actualmente del Hospital de San Francisco, Nayarit; hoy, temí por mi integridad al momento que me negaron el acceso al poblado donde actualmente vivo “Lo de Marcos”… se ha escuchado que las personas de los pueblos se encuentran haciendo cercos sanitarios para prohibir acceso a “turistas”, pero en este caso también se me negó a mí, solo por ser personal de Salud», expuso.

Dijo que incluso le ofrecieron pagarle la renta de una casa en San Pancho, comunidad donde trabaja.

«Me dijeron: si entras ya no sales, hazle como quieras. Soy capaz de yo pagarte una renta en San Pancho para que allá te quedes. Aléjese de ella, oficial, que no ve que viene del gran foco de infección, ella es un foco de infección. Hasta 2 metros deberían de estar alejado de ella. Lo siento “mijita” pero al pueblo no entras, o entras pero ya no sales y si es al Hospital de San Pancho, menos», contó.

La mujer lamentó la situación que la ha obligado a esconder el uniforme, a negar su profesión y ahora a no poder descansar en su hogar, a pesar de que su trabajo sea mantener la salud y vida de las personas que hoy la agredieron.

«En el momento de tal situación, acudí a unos oficiales municipales como apoyo, los cuales al vernos sacar nuestro celular por la impotencia de la situación comenzaron a alzar la voz y repetir: pues no, así no se puede, te vas a tener que ir de aquí. Incluso accedieron a escoltarme a mi casa para sacar mis cosas, en estos casos entonces, ¿a quien tenía que acudir?», lamentó.

Tras una llamada a sus compañeros del hospital y otros contactos, logró que la gente accediera a qué ingresara a su casa, escoltada por una mujer que pedía la sacaran pronto y solo lo hizo para recoger sus cosas y no volver.

«Sí, ingresé al pueblo pero solo a sacar mis cosas, en esa situación ¿Cómo iba a quedarme tranquila en casa? ¿Cómo iba a pasar la noche sin pensar en que no podrían hacer algo para agredirme después de todo lo sucedido? A todo esto, agrego que una señora siguió a la patrulla hasta mi casa, entonces, ¿Qué tranquilidad? ¿Y ahora que sigue? ¿A quién acudimos? ¿En quién nos refugiamos? ¿Cuándo van a entender que estamos solo para apoyarles, para curarles? No es justo», refirió la enfermera que durante la contingencia tendrá que atender a las personas sin preguntarles su oficio o sin importar su gravedad.