Disminuir obesidad y diabetes, uno de los retos que dejará Covid-19

Una nutrióloga explica que en Tepic, más del 90 por ciento de personas que busca ayuda profesional es porque ya tiene diabetes, triglicéridos, presión alta.

Cuando empezó a citarse información sobre el coronavirus, fue adelantado que las personas especialmente vulnerables serían las mayores de 60 años, las obesas, con diabetes, hipertensión, o bien mujeres embarazadas, entre otras.

Se explicó que en México el Covid-19 podría hacer mayor daño por la obesidad y la diabetes en una gran cantidad de ciudadanos.

Precisamente lo anterior debería significar una lección, en especial para individuos medianamente informados y que cuentan con antecedentes de diabetes en sus familias; es decir, el aprender y  corregir malos hábitos alimenticios, así como hacer ejercicio de manera periódica.

Una especialista en nutrición que tiene consultorio en Tepic, cuya identidad será omitida en esta nota, explica que más del 90 por ciento de las personas que han buscado ayuda profesional es porque ya tienen un problema de salud como diabetes, triglicéridos, presión alta, y ya hubo un médico que les sugirió cuidar su peso, alimentarse saludablemente y hacer ejercicio.

Sólo alrededor de un cinco por ciento ha ido con ella sin problemas previos, sino concientes del cuidado de la salud.

Observa que es más fácil que una mujer vaya a una consulta de nutrición, mientras que el hombre prácticamente es llevado por su esposa.

De igual forma, estima que alrededor del 30 por ciento de los pacientes abandonan el proceso tras las primeras consultas, por lo que es altamente probable que no corrijan su situación.

Localizada por teléfono, la profesionista coincide que el coronavirus, al ubicar a personas obesas y con diabetes entre los más vulnerables, debería sentar un precedente para que, hacia el futuro, se tome mayor conciencia, principalmente de quienes tienen familiares con el padecimiento. Y aclara que no sólo están propensos los obesos, sino también los sujetos delgados que no hacen ejercicio y cuentan con malos hábitos alimenticios.

Aclara que no es sencillo hacer cambios en alimentos y que un individuo lo asimile de manera rápida.

Según su experiencia, le llama la atención que los pacientes menores de 40 años y mayores de 60 son más disciplinados de cumplir una dieta, a diferencia de los que están en el rango de edad que existe entre uno y otro.

El Covid-19 parece estar dando lecciones tan simples como entender que no es precisamente higiénico acariciar en la cara o las manos a los bebés, porque muy probablemente se la lleven a la boca.

Y aprender a lavarnos las manos, no sólo hacer como que luchan entre ellas con jabón.

 

 

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com