Formulan imputación a policía en caso Zulma; “Willy”, mencionado

* El agente, ahora vinculado a proceso, firmó una puesta a disposición por un delito que no ocurrió, por orden del entonces secretario del ex fiscal Édgar Veytia.

El cúmulo de delitos que se cuentan en agravio de quien llevara el nombre de Miguel Ángel García Pérez, ha alcanzado para la vinculación a proceso de la ex regidora del Ayuntamiento de Tepic Zulma Rosario Altamirano Estrada, quien era su cuñada y, desde este miércoles, de un ex policía estatal identificado como Jorge “N” “N”.

Pero el asunto apunta más alto: al ex fiscal Édgar Veytia y, por lo menos, a quien fuera su secretario, Carlos Alberto Rodríguez Valdés, mejor conocido como “Willy”, que ha sido mencionado.

Previa tramitación de un amparo, el citado Jorge compareció este miércoles ante el juez de control José Manuel González Zepeda, en cuya audiencia la agencia del Ministerio Público formuló imputación por el delito de abuso de autoridad, por el que ya se decretó auto de vinculación a proceso.

Jorge continuará la causa penal 1461/2019 en libertad, cumpliendo con una firma periódica. Se anunció un plazo de cuatro meses de investigación complementaria.

Como es del conocimiento público, el caso Miguel Ángel es ejemplo de un abuso extremo puesto que a finales de noviembre del 2014 se le pretendió responsabilizar de la muerte de su esposa Gladis Denisse Altamirano –hermana de Zulma-, a pesar de que la autopsia reveló que fue por otra causa: comía un pastelito cuando sufrió asfixia.

Sometido a torturas, a Miguel Ángel se le inventó el delito de desobediencia y resistencia de particulares, siendo consignado ante el Juzgado Tercero Penal. En la cárcel estatal, recluido en el área para enfermos mentales, se le siguió golpeando y con amenazas extremas: era obligado a poner la cabeza en un tronco y le pasaban por encima un machete: “¡te vamos a cortar la cabeza!”, le gritaban.

Según contaría el propio Miguel Ángel años después –ya enfermo, con lesiones que lo llevaron a una silla de ruedas-, Zulma presionaba para que cediera la custodia de sus tres menores hijos.

De lo anterior se entiende por qué la causa penal cuenta con varios delitos como abuso de autoridad, intimidación, tortura, lesiones calificadas, tráfico de menores, entre otros, lo que hace deducir que hay otros ex funcionarios involucrados; es decir, los delitos son de acuerdo a determinada participación.

En el caso de Jorge, quien se reservó el derecho de rendir declaración, se le atribuye el probable delito de abuso de autoridad puesto que es uno de los policías de la Agencia Estatal de Investigación que firmó la puesta a disposición de Miguel Ángel ante un agente del Ministerio Público, asegurando que había sido detenido en la colonia Villas del Roble después que les tiró golpes.

En realidad, la detención se produjo en la Cruz Roja, a donde el joven trasladó a su esposa con la ayuda de un vecino.

De acuerdo con la narrativa, el segundo agente que firmó el documento aceptó en entrevista ministerial que un mando de la corporación le ordenó plasmar el delito de desobediencia y resistencia de particulares para justificar la detención, a lo que se sumó Carlos Alberto Rodríguez “Willy”, repitiéndole que hiciera las cosas o le diría al fiscal para que lo corriera.

Según el testimonio, el asunto es que Miguel Ángel ya presentaba lesiones. La orden de inventar un delito fue acatada.

Miguel Ángel García falleció el reciente 15 de septiembre, 14 días antes de cumplir 32 años.

El que uno de los agentes sea llevado a juicio por la forma cómo se inventó un delito, podría conducir a otros de los mencionados.

 

 

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com