Donó el cadáver de su madre a la ciencia pero el ejército lo hizo estallar con explosivos

La hicieron pedazos con fines de investigación

El cuerpo de una ancianita de 73 años de edad de nombre Doris Stauffer que había fallecido por Halzhéimer, fue usado por el ejército de los Estados Unidos para hacerlo estallar con artefactos explosivos y analizar los efectos de la detonación en el cuerpo humano, todo esto sin permiso ni conocimiento de la familia de la difunta.

Lo anterior fue relatado por el hijo de la fallecida, Jim tauffer, quien explicó que cuando su madre murió, donaron el cuerpo a una agencia de investigación científica “Biological Resource Center (BRC)”, la cual se comprometió a usar el cuerpo solo para investigación médica.

Gracias a un reportaje de Reuters, los familiares se enteraron del destino final del cuerpo de su madre, la cual voló por los aires en pedazos gracias a los experimentos del ejército norteamericano.

De acuerdo a la información, la BRC vendió el cuerpo de la anciana al ejército de Estados Unidos por casi 6 mil dólares.

El año pasado, el FBI allanó la casa del dueño de la compañía BRC y encontró: “cubos con cabezas, brazos y piernas”, un refrigerador “lleno de genitales masculinos”, la cabeza de una mujer cosida al torso de hombre y partes de cuerpos apiladas unas sobre otras sin ningún tipo de identificación.