¿Niños viendo pornografía en sus celulares? Checa esta información

Se han detectado casos de menores de 6 años viendo imágenes obscenas

Todo comienza como un simple juego de niños, lo que no saben es que poco a poco las cosas comienzan a ser más fuertes y llegan a casos extremos que se sale de control.

La pornografía infantil hoy se da cada vez en edades más tempranas, en Tepic existen casos con niños de entre 6 hasta 14 años particularmente en los planteles educativos de la cantera.

La directora del Instituto de la Mujer en Tepic, Lulú Ibarra advierte de esta situación que cada vez es más frecuente en niños muy pequeños, y muchas veces tienen fotos de sus compañeras y se las pasan entre ellos inconscientes de que es un delito.

“Empezaron los niños a decirnos y muchos de los niños no saben qué es violencia, muchos de los niños lo ven como normal, mira la foto, te la paso, no entienden lo que no está bien, no alcanzan a verlo porque nadie les ha dicho que está mal”, explicó la directora.

De 632 alumnos de primaria y secundaria se detectó pornografía en 15 celulares de primaria y 60 en secundaria, la mayoría lo hacen quizá no por su voluntad, sino alguien más se lo pide.

Otro de los problemas detectados, es el fanatismo hacia grupos de delincuentes “los maestros detectaron, por ejemplo, que a unos niños se les hace tan común decir es que yo pertenezco a una banda, yo pertenezco a un grupo que se dedica a esto o al otro, no te puedo decir en donde porque están en las investigaciones, pero los niños son muy común decir, yo pertenezco a este grupo de personas y se están dedicando a la delincuencia ya a los robos, a los asaltos, dentro del plantel y fuera del plantel” precisó la funcionaria.

Agregó que los menores, quienes son víctimas de este tipo de acoso virtual se vuelven vulnerables cuando no están bajo la vigilancia de sus padres o maestros y en el caso de los profesores, estos están en desventaja pues no deben revisar los celulares de sus estudiantes y los padres, muy difícilmente cooperan para tener un control sobre los accesos de sus hijos a la pornografía o de sus afinidades hacia grupos del crimen organizado.