Podemos comer carne, ojalá que no comamos carne humana, recomienda sacerdote de Tepic

Con el Miércoles de Ceniza da inicio la Cuaresma en el calendario litúrgico católico.

Tepic.- Comienza el tiempo de la reflexión y el arrepentimiento de la comunidad católica por ese alejamiento de los preceptos de su Dios, hoy con esta cruz colocada en su frente marca el inicio de la tradicional Cuaresma; 40 días de hacer penitencia.

“Para todas esas personas que quieran encontrarse con el dios de la vida, sean del credo, de la religión que sea, se pueden acercar  con él libremente a compartir su fe, reflexionar su palabra aún del credo que sea y si vienen el miércoles de ceniza, bienvenidos también porque se les enseña que con la ceniza somos tierra, somos polvo, somos casi nada, poca cosa para encontrarnos con el señor que nos da la vida, que nos perdona, que nos reconcilia y nos invita a seguir caminando en este mundo”, señaló Salvador Huizar, sacerdote de la Catedral de Tepic. 

La cruz se puede colocar en la frente o en la parte superior de la cabeza; este rito externo muestra esa voluntad del fiel católico en convertirse en una mejor persona con los demás, humilde y en reconciliación personal; en la mayoría de los casos las cenizas provienen de palmas incineradas que fueron utilizadas en el Domingo de Ramos del año anterior. 

 “La ceniza casi siempre la gente se la pone en la frente, nuestros fieles católicos se la ponen en la frente, yo personalmente me gusta sobre nuestra mollerita, a la gente le enseño la mollerita, porque ahí dice la oración que vamos a poner sobre nuestras cabezas”, agregó. 

Durante esta temporada algunos feligreses también realizan ayuno, que para muchos es considerado como solidarizarse con el que menos tiene; tradicionalmente cada viernes se evita el consumo de carnes rojas, sin embargo, este proceso invita a renunciar a algunos gustos personales.

“Podemos comer carne todos, ojalá que no comamos carne humana, que no critiquemos al prójimo, si hay posibilidad de compartir la pobreza con un necesitado a lo mejor vamos a comer solita, frijolitos, pero si en algún, hermano en la fe o de la religión que profese, dice yo no voy a comer carne para solidarizarme con el que menos tiene, es como un signo de solidaridad”, aclaró el sacerdote.