2019: Centuria luctuosa de Nervo, cincuentenario de la UAN

* El bardo tepiqueño falleció en 1919, la Universidad surgió en 1969

(Foto: Paloma Álvarez Bravo. Busto de Nervo en la UAN.)

Transcurren las primeras horas del año en que se cumple el primer siglo de la extinción física del bardo tepiqueño que en distintos momentos de su prolífica inspiración se declaró en paz, añoró a su amada inmóvil, exaltó a su raza de bronce y se preguntó: “¿Quién será, en un futuro no lejano/ el Cristóbal Colón de algún planeta?/¿Quién logrará, con máquina potente/sondar el océano del éter/y llevarnos de la mano/ allí donde llegaron solamente/ los osados ensueños del poeta”?

Son estos los primeros versos de “El gran viaje”, escritos dos años antes de que el autor emprendiera el periplo definitivo el 24 de mayo de 1919, mientras el también periodista cumplía una misión diplomática en Uruguay. En aquella república oriental de Sudamérica, los restos de Amado Nervo fueron embarcados para una travesía marítima hasta Veracruz y de ahí por tierra a la Ciudad de México, donde se le rindió un multitudinario homenaje para finalmente ser depositados en la hoy Rotonda de las Personas Ilustres del panteón de Dolores.

Cincuenta años después de su partida, un nuevo Cristóbal Colón pisaba a la Luna, en “un pequeño paso para el hombre y un gran salto para la humanidad”. En julio de 1969 cristalizaba así un ensueño del poeta, a quien el presente año (del 31 de enero al 4 de febrero) se le dedicará el Festival Letras en Tepic, a cargo del Ayuntamiento, y seguirá impartiéndose la cátedra universitaria que lleva su nombre.

La cristalización de “El gran viaje” marcó el inicio de otro: la fundación de la Universidad de Nayarit, mediante decreto 5162 promulgado por el gobernador Julián Gascón Mercado el 19 de agosto de 1969. Cierto es que la más importante institución educativa del estado tuvo sus antecedentes en 1925 con la Escuela Jurisprudencia, la Normal Mixta y la Escuela Preparatoria, y en 1932 con el Instituto del Estado.

Más que un viaje con sus naturales avatares, el de la institución que es autónoma desde 1975 ha sido una odisea y de ese tamaño son sus actuales retos, que para ser superados reclaman el concurso de la comunidad universitaria, el pueblo todo y su actual gobierno, en espera de que al cumplir su cincuentenario la UAN reencuentre felizmente su Ítaca.