Le cae un árbol en su carro y joven abogada vive para contarlo

• Los ojos de Karem Eneida Castañeda Bermúdez se cristalizan: “si no hubiera visto el pino, si no freno, me hubiera caído a la altura de la cabeza”.

Foto: Archivo

Tepic.- Gracias a una rápida reacción mientras manejaba su vehículo, la joven abogada Karem Eneida Castañeda Bermúdez vive para contarlo: pisó el freno apenas a tiempo, cuando un árbol se le venía encima.

Justo a las 4:36 de la tarde del viernes cuatro de mayo, Karem conducía su automóvil por el bulevar Colosio en dirección a la penal de Tepic para efectuar diligencias de notificación a varios reos. Es actuaria del Poder Judicial del Estado asignada a las salas de juicio oral.

Recuerda con precisión la hora porque acababa de ver el reloj en el estéreo. Y de repente sucedió: con sorpresa alcanzó a ver que estaba cayendo un árbol tipo pino frente a ella, por lo que pisó el freno con fuerza. El golpazo fue a centímetros de ella, en el cofre: la sacudida de cualquier forma fue impresionante y de mucho sirvió que llevara puesto el cinturón.

Karem explica que hubo un momento que se perdió a su memoria, que no recuerda: lo sabe, es algo que está por ahí; luego pudo tomar el celular y se comunicó con su mamá, la jueza Irma Leticia Bermúdez, aunque inmediatamente cayó en una incontrolable crisis de nervios. Gritó. Lloró.

Un señor se aproximó para prestarle ayuda y a él le pasó el celular para que continuara hablando con su mamá. El pino también había dañado otro carro y sus ocupantes salieron por su propio pie, auxiliándola.

Sus ojos se cristalizan: “si no hubiera visto el pino, si no freno, me hubiera caído a la altura de la cabeza”.

Esa tarde, la joven fue trasladada al hospital del ISSSTE. Trae una lesión que alcanza entre la cintura y el cuello y apenas ha vuelto a su trabajo. Una de sus amigas la bromea con cariño: no siempre se tiene de compañera a alguien que le cae un árbol encima y puede platicarlo. “¡Es una en un millón y aquí la tenemos!”, presume con una sonrisa.

Castañeda Bermúdez hace una reflexión: y es que el accidente ocurrió en pleno día y sin lluvia ni aire, por lo que considera que el Ayuntamiento de Tepic debería revisar el estado de los árboles, especialmente los que se encuentran junto a las calles o el libramiento. Además, opina que lo sucedido debería flexibilizar a las personas de grupos ecologistas para que permitan la tala cuando haya árboles que representan peligro.

Si bien su vehículo cuenta con seguro, ella debe cubrir el pago por deducible, pero se está buscando la posibilidad de que el Ayuntamiento de Tepic pague la cantidad, al resultarle responsabilidad, y es que, insiste, ni siquiera había lluvia o viento para aceptar que era una situación de la naturaleza.

Karem Eneida insiste que su caso debe concientizar a todos para que se efectúe una revisión constante en los árboles. “El libramiento es muy peligroso, hay muchos árboles ladeados que pueden caer. Da miedo pasar por ahí”.

La abogada agradece a las personas que la ayudaron a salir del carro, a sus compañeros que han sido solidarios e incluso arribaron al lugar de los hechos, al personal médico e igualmente a Dios por darle esa oportunidad de frenar a tiempo.

Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com