Conmueven palabras de papá de bombero muerto: “esto es algo irremediable y no hay vuelta de hoja”

* Sin exaltarse, sin ofender a nadie, Gildardo Polanco habló con mucho dolor y hay que ponerse en sus zapatos para entender sus palabras

El chofer de la góndola justo después del accidente, explica lo ocurrido a un policía federal. (Foto: Axel Uribe • NTV)

Tepic.- El señor Gildardo Polanco es papá del joven Diego Polanco Tejeda, uno de los tres bomberos que falleció el 19 de abril cuando una góndola impactó el camión motobomba mientras sofocaban el incendio en una combi, en la autopista Tepic-San Blas.

Sin exaltarse, sin ofender a nadie, Gildardo Polanco habló con mucho dolor y hay que ponerse en sus zapatos para entender sus palabras. Le cuestionó al juez José Ricardo Rodríguez Valdés:

“Nada más una observación: la verdad no conozco mucho de leyes, pero cuando alguien mata a un animal rápido intervienen y en este caso hay víctimas humanas, ¿la persona está fuera?, ¿está libre?, no estoy de acuerdo con eso, no entiendo por qué, es incómodo para uno”.

Refiriéndose a la muerte de su hijo, completó:

“Esto es algo irremediable y no hay vuelta de hoja, pero no sé qué se pueda hacer con eso. Yo no estoy de acuerdo con que esta persona esté libre”.

El señor Gildardo tomó la palabra en la parte final de la audiencia celebrada este miércoles en la que fue dictado auto de vinculación a proceso en contra del chofer de la góndola, José Ubaldo, como probable responsable de los delitos de homicidio culposo, lesiones culposas graves, lesiones, daño en las cosas, y delito de tránsito, dentro del número de expediente 532/2018.

Rodríguez Valdés le explicó el dictado de medidas cautelares que ya se conocen, como el hecho de que José Ubaldo debe presentarse a firmar diariamente y tiene un plazo de 10 días para garantizar cuatro millones de pesos. Si incumple, podría ser reaprehendido.

Por su parte, la señora Norma Alicia Pérez, viuda de Jorge Humberto Sandoval Bañuelos se sumó al llamado de Gildardo Polanco: “pido lo mismo que el señor, que haya revocación de las medidas cautelares”.

Cabe precisar al lector que a las audiencias de juicio oral no se permite el ingreso de grabadoras, cámaras fotográficas o de video, además de que el celular debe estar apagado, por lo que sólo es posible hacer anotaciones en cuaderno, existiendo la posibilidad de que se escape o se confunda alguna palabra pronunciada.

La audiencia, que duró alrededor de hora y media, se centró en el vaciado de los datos de prueba con que cuenta la Fiscalía General del Estado (FGE), entre los que se encuentran la identificación de los cuerpos, la versión de los bomberos que resultaron lesionados, o de testigos de los hechos.

La agencia ministerial ratificó que un estudio de laboratorio arrojó la existencia de cocaína en el cuerpo del imputado, mientras que otro perito concluyó que el conductor cometió una negligencia e imprudencia al manejar a exceso de velocidad, además de que adelantó en lugar prohibido a varios carros que estaban detenidos a causa del referido incendio.

A propósito del punto anterior, una asesora de las víctimas señaló que no existe prueba de que José Ubaldo haya utilizado los “frenos de emergencia”.

De igual forma, se ventiló un hecho que posiblemente influyó en el fatal desenlace, y es que, de acuerdo con uno de los bomberos lesionado, cuando atacaban el incendio se formaron dos filas de carros, unos circulando en dirección a Tepic y otros hacia San Blas, sin embargo hubo dos conductores que no se detuvieron y pasaron sobre las mangueras con agua, reventándolas, por lo que el camión tuvo que ser acomodado de una forma distinta a la posición original.

La agencia ministerial solicitó un plazo de cinco meses para la investigación complementaria, pero sobre todo para conocer el avance de la recuperación de los lesionados, ello con miras a la posible reparación del daño. La defensa particular estuvo de acuerdo con el plazo.

Cabe indicar que la audiencia inicialmente se efectuaría en la sala 4 de juicios orales, pero luego fue cambiada a la sala 2. Y si cada una de ellas cuenta con 20 butacas para el público, fueron ingresadas otras 20 sillas por la gran demanda de asistentes, en especial familiares de las víctimas y de numerosos elementos de Protección Civil y Bomberos. Varias personas no pudieron ingresar, o bien se pidió que sólo estuviera un familiar en el interior, no más.

La viuda del bombero Mario Alberto Valenzuela Verdín ocupó un espacio en el área del público.

Un aspecto que llamó la atención es que inicialmente el grueso de familiares ocupó las butacas de un extremo de la sala, pero como enfrente estaría el imputado y sus defensores, se decidió cambiarlos al área opuesta.

Tres policías estatales estuvieron pendientes de que no se rompiera el orden durante la audiencia. Nadie le faltó el respeto al imputado que, cuestionado en la parte final por el juez respecto a si haría algún comentario o si tenía dudas, respondió: “no, todo está bien”.
Afuera del inmueble judicial, en la avenida Tecnológico, permaneció estacionado un camión de bomberos. Seguramente fue llevado por si se requería algún servicio de emergencia y no precisamente en ese lugar, pero no dejó de llamar la atención que, de alguna forma, también asistió a la audiencia.

* Esta información es publicada con autorización de su autor.
Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com

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