El crimen de Adilene: nadie tomó en cuenta amenazas de su ex pareja

La primera audiencia por feminicidio contra Adrián Hernández Galván fue suspendida; reiniciará cuando mejore su estado de salud

Tepic.- La golpeó tantas veces y la ofendió muchas más. Hace unos dos meses, Adilene Saraí Quiñones Pérez finalmente se animó a dejar a su pareja Adrián Hernández Galván, con quien vivió desde la adolescencia y procrearon una niña de 10 años y un niño de dos.

Pero Adrián no disminuyó los actos de violencia, sino al contrario: el pasado uno de enero localizó a Adilene en la casa de un familiar y le advirtió: “si no regresas conmigo te voy a matar”.

A finales de diciembre ya había expresado la amenaza a otro pariente de la muchacha: “si Adilene no regresa conmigo, va valer madre”.

Nadie imaginó entonces que Adrián pudiera cumplir la amenaza. Pero lo hizo: poco antes del amanecer del 14 de febrero se coló al segundo piso de la casa de sus suegros en Orquídeas número 3, colonia Villas las Rosas, y acuchilló a Adilene mientras dormía: la despertó para morirse unos minutos más tarde.

Es una casa que Adrián conoce porque ahí vivió un tiempo.

La muerte de esta joven de 26 años no debió ocurrir y se enmarca en un patrón de violencia en pareja que no se denuncia, que no se cree que la agresión extrema pueda suceder.

A las cuatro de la tarde del sábado 17, Adrián fue presentado a su primera audiencia como probable responsable del delito de feminicidio, ante el juez de control César Octavio García Torres.

El individuo fue trasladado en una ambulancia e ingresado a la sala 2 de juicios orales en una camilla de hospital. Eran visibles una bata color verde y una sábana blanca, pero especialmente llamó la atención un objeto que le inmoviliza la cabeza para no ladearla, sino que siempre está viendo al techo.

En el área destinada al público se encontraba un paramédico y, según pareció, algunos familiares de Adrián.

La Fiscalía General del Estado fue representada por dos agentes ministeriales y también asistió una asesora de familiares de la víctima; el imputado fue defendido por dos abogados particulares.

Pero la situación física de Adrián impidió el desarrollo de la audiencia. Para empezar, el juez verificó que los abogados no habían tenido un diálogo previo con su defendido, además de que éste debía estar con pleno conocimiento de la situación para no ser vulnerados sus derechos, como el de, por ejemplo, emitir una declaración en caso de que así lo quisiera.

Con todo ello, el juez García Torres anunció la suspensión del procedimiento en el expediente 202/2018, el cual será reiniciado una vez que se verifique una mejoría en la salud del individuo.

Adrián sería trasladado a la penal de Tepic, cuya dirección decidiría si fuera necesario llevarlo nuevamente a un hospital, o bien el suministro de la medicina que necesita.

Después de la agresión a su ex pareja, el sujeto se habría producido una herida cortante en el cuello y también tocó unos cables de alta tensión, en un aparente intento de suicidio. El suceso provocó un apagón de la electricidad en la colonia Villas las Rosas.

Aunque lesionado, Adrián se dio a la fuga, pero fue detenido por policías estatales la noche del mismo miércoles.

Adilene Saraí representa un doloroso caso de que su muerte estuvo siendo anunciada por su ex pareja, pero nadie tomó medidas de seguridad ni se le dio importancia a las amenazas.

Que nos quede en la memoria a todos, a propósito de la violencia familiar.

 

 

Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com

 

Información previa: Presunto homicida de Adilene intentó suicidarse pero fue detenido