Lo inimaginable: dos sujetos, depredadores sexuales de sus propios hijos

La semana pasada, los dos individuos fueron presentados ante jueces de control en Tepic; de ser encontrados culpables podrían alcanzar condena de hasta 30 años de prisión

Tepic.- La teoría y la advertencia de que el agresor sexual de menores de edad generalmente conoce a la víctima y suele ser de un círculo cercano y conviven, llegó a un extremo inimaginable: la de dos sujetos que, cada uno por separado, habrían cometido actos de violación en agravio de sus propios hijos.

La semana pasada fueron presentados ante jueces de control en Tepic los dos individuos, quienes de ser encontrados culpables podrían alcanzar condena de hasta 30 años de prisión.

En el primer caso, según se ventiló en una audiencia, el Centro de Justicia Familiar apresuró la denuncia y la protección del niño tan pronto como un familiar de la víctima denunció tener conocimiento del abuso sexual.

Durante la audiencia fue notorio incluso la conmoción de diversas autoridades –una agente del Ministerio Público, la representación de la víctima, una jueza- al momento de describir las documentales que obran en la carpeta de investigación.

Respecto al segundo asunto, los hechos se registraron dentro de una pareja separada, donde el hombre consiguió que su pequeña hija periódicamente se quedara con él en fines de semana, lo que le daba tiempo de sobra para lastimarla.

Ambos asuntos se salen del patrón de que la agresión sexual a niños suele ser por algún conocido de su círculo cercano, pero impensable que se trate del propio padre.

Los dos imputados, a los que se dictó auto de vinculación a proceso, se encuentran recluidos en la penal de Tepic bajo la medida cautelar de prisión preventiva, en tanto transcurre la etapa de investigación complementaria.

Según se ha explicado en numerosas ocasiones, los adultos que abusan de menores recurren a amenazas para que las víctimas no revelen los actos.

Al interior de las familias –aquí los dos padres son una excepción- deben estar pendientes del comportamiento de sus hijos, por ejemplo cuando es notoria la constante tristeza y se aíslan, o muestran síntomas de angustia, miedo. Y una tarea un tanto similar sería para los maestros de nivel básico: el que puedan detectar a niños que son víctimas de delitos.

La violación no distingue de escenarios sociales: puede presentarse en un entorno de solvencia económica o bien de escasos recursos.

Por ejemplo, recientemente en Estados Unidos se conoció un caso que ha conmocionado al mundo puesto que el doctor del equipo olímpico de gimnasia abusó de muchas de las atletas, un suceso que se produjo durante más de 20 años cuando cada una de ellas era menor de edad.

Los dos casos de reciente audiencia judicial en Tepic meten en dilema la etapa de procedimiento abreviado en que muchas ocasiones concluyen los asuntos; es decir, la disminución de la pena a cambio de que un imputado confiese su responsabilidad en un delito.

Aun y cuando falta tiempo para que esa etapa se presente, aquí se tendría que buscar la condena mayor para los sujetos, incluso para protección de los hijos violentados y para que tengan una edad mayor si vuelven a encontrarse con sus padres agresores.

 

 Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com

 

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