Adiós que duele: brazo fracturado retira a Lupita Resendis de la Gimnasia rítmica

• La gran campeona nayarita deja un enorme legado que consagró ganando 135 medallas entre eventos estatales, nacionales e internacionales.

Deja del deporte, pero Lupita Resendis ahora se enfocará en estudiar danza.

Tepic.- Cuesta trabajo creer que una prominente y muy joven deportista, con 135 medallas ganadas entre torneos estatales, nacionales e internacionales, haya decidido poner fin a su carrera, pero este es el caso de la gimnasta nayarita María Guadalupe Resendis Gutiérrez, conocida como Lupita, quien a sus 18 años de edad, conmocionó a la familia deportiva del estado cuando el domingo 17 de diciembre por la noche anunció su retiro.

Un penoso accidente mientras entrenaba con la selección mexicana de gimnasia rítmica en el Centro Nacional de Alto Rendimiento en la Ciudad de México, marcó el principio de su calvario en este 2017.

El 17 de enero, cuando practicaba junto a sus compañeras, durante una cargada, Lupita se desbalanceó al ser lanzada al aire, no pudo recomponer la figura para caer de pie y se precipitó de cabeza contra el suelo, y para evitar golpearse, se apoyó con su brazo derecho, el cual sufrió una severa fractura.

Cuando fue revisada por los médicos, el diagnóstico no era nada alentador para su futuro deportivo: el radio se quebró en cinco partes, además de también fracturarse el cúbito y romperse los ligamentos, su carrera corría peligro.

Alfredo Resendis, padre de Lupita, quien se encontraba en Tepic, recuerda que se enteró de lo ocurrido al recibir una urgente llamada telefónica, y le solicitaron que acudiera a la capital del país para acompañar a su hija, quien sería intervenida quirúrgicamente dada la gravedad de la lesión.

Tras la operación, Lupita regresó a Tepic con su familia, donde estuvo por espacio de mes y medio para después volver al CNAR, en donde la campeona nayarita vivía junto a varios de los mejores deportistas del país, quienes se concentran en dicho lugar con todas las facilidades para obtener su máximo nivel competitivo.

Simplemente, su brazo ya no pudo

La joven gimnasta no se rindió ante el mal estado de su extremidad, por lo que apoyada por la CONADE, comenzó con sus terapias de rehabilitación, con miras a volver a la competencia, pues estaba considerada por su federación para representar a México en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018, en Colombia.

Pese a que hizo lo posible por sanar su brazo, Lupita se dio cuenta que ya no podría practicar la gimnasia rítmica en el nivel acostumbrado, ese que la llevó a la clase senior, la máxima a la que puede aspirar una gimnasta y en donde participan las mejores del mundo, ya sea en Juegos Olímpicos o mundiales.

No podía girar su mano ni estirarla por completo, aún con una segunda cirugía a la que fue sometida mes y medio atrás del anuncio de su retiro, por lo que en soledad, ella decidió decir basta, y ponerle fin a una histórica trayectoria para el deporte de Nayarit.

Adiós a la gimnasia

El domingo 17 de diciembre, dio una exhibición para la posada del Club SEPEN, al cual ella pertenece, en el viejo y simbólico recinto del deporte nayarita, el Gimnasio Estatal Niños Héroes, y por la noche, dio la noticia que muchos no querían conocer: adiós a la gimnasia rítmica.

Cuenta su orgulloso padre Alfredo, que tras la exhibición de Lupita ese día, no tenía idea de la decisión de su hija, o al menos no que la tomaría ese mismo día, y decidió preparar una carne asada en su casa para convivir en familia.

Un emotivo mensaje de la multicampeona de la Olimpiada Nacional en su cuenta de Facebook, fue la manera en que sus compañeros, amigos y familiares se enteraron del adiós de Lupita en la gimnasia rítmica, lo cual tomó por sorpresa a muchos, pero en especial a su papá, quien recuerda que lloró junto a su hija al poner fin a un exitoso ciclo de 10 años.

Así es Lupita

Al señor Alfredo Resendis le sorprende la entereza que tuvo Lupita para decidir sola y sin consultar con sus seres queridos la decisión del retiro, lo cual refleja parte de su personalidad, con la que “desafió” los deseos de su padre desde muy pequeña.

Ella jugaba futbol, en donde también tuvo destacadas actuaciones, incluso en equipos varoniles, practicándolo de los 5 a los 8 años, pero decidió abandonarlo al sentirse atraída por la gimnasia rítmica, para enojo de su futbolero papá, quien al ver que su hija se apasionaba con su nueva actividad, decidió apoyarla incondicionalmente para que cumpliera sus sueños.

A ella nunca le ha gustado presumir sus logros deportivos, cada medalla que gana, la guarda en una caja para no volver a verla en mucho tiempo, y así concentrarse en la siguiente competencia, es demasiado tímida y se siente incómoda al hablar con la prensa, pues le cuesta trabajo hilvanar una frase frente a una cámara o micrófono; incluso, “bateó” al mismísimo gobernador Ney González y al ex alcalde de Tepic, Héctor González Curiel, “El Toro”, quienes querían tenerla presente en sus eventos como símbolo del deporte nayarita, a lo cual se negó.

Lupita, deja atrás un enorme legado para la gimnasia rítmica de Nayarit, a pesar de que aún no cumple ni dos décadas de vida, pero sus padres esperan que su entrega, dedicación y sus 135 medallas, sirvan de motivación para encontrar a la que le sustituya en el trono.

Nuevas metas se ha planteado la jovencita, pues otra de sus pasiones es la danza contemporánea, en la cual se desenvuelve con gran talento, por lo que buscará ingresar a la Academia de la Danza Mexicana, a fin de cuentas, solo se rompió su brazo, no su espíritu.

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