El día a día del submarino argentino que probablemente explotó

La Armada argentina informó que el 15 de noviembre se registró una explosión en el área donde se tuvo la última comunicación con los tripulantes, muy posiblemente la  explosión del ARA San Juan.

Ciudad de México.- El submarino de la Armada Argentina, ARA San Juan, que es buscado aún en la zona del golfo San Jorge, en Chubut , pudo haber explotado, de acuerdo a la información otorgada por diferentes agencias de monitoreo nuclear.

En el sitio donde fue registrado el último enlace de comunicación, a primera hora del miércoles de la semana pasada, tres horas después se detectó una explosión.

La Armada argentina informó que el 15 de noviembre se registró «evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con una explosión” en la zona donde navegaba el submarino, basándose en un informe de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.

Por su parte, la ONU confirmó los reportes de un evento inusual en la zona justo el día en que desapareció el submarino.

Ante esto se debilita la esperanza de hallar con vida a los 44 tripulantes. En las instalaciones de la Base Naval de Mar del Plata, familiares se abrazaban, otros lloraban desconsoladamente sentados en el suelo al recibir estas noticias.

Aunque la noticia de la explosión deja poco margen para que haya sobrevivientes, las autoridades dijeron que no especularían sobre las causas y consecuencias de ésta y que continuarán la búsqueda del submarino.

El navío fue construido en Alemania en 1985 y llegó al país en 1986. Tiene 66 metros de eslora, siete metros y medio de manga (ancho).

Este es el orden cronológico de los sucesos, partiendo desde el nueve de noviembre, día en que el ARA San Juan zarpó con rumbo a la Base Naval Mar de Plata.

9 de noviembre.

Tras participar en los ejercicios militares Etapa de Mar III en aguas del Canal del Beagle, frente a la austral provincia de Tierra del Fuego, el submarino ARA San Juan zarpa con 44 tripulantes de regreso a su apostadero en la Base Naval Mar del Plata, en un trayecto en el cual colabora con la supervisión de la zona económica exclusiva de la plataforma continental argentina donde algunos buques suelen practicar pesca ilegal.

15 de noviembre.

El submarino realiza su último contacto con la Armada al reportar una avería en el sistema de baterías que, según se informó, pudo ser solucionada. Su última ubicación reportada fue a 240 millas náuticas (432 kilómetros) de la costa, en el Golfo San Jorge, al sudeste de la Península Valdés y unos mil 300 kilómetros al sur de Buenos Aires.

16 de noviembre.

Ante la falta de comunicación con el submarino, que debía reportarse dos veces al día, la Armada comienza a buscar la nave por mar y aire.

17 de noviembre.

La Armada argentina confirma que no tiene información ni comunicación con el submarino y lanza el aviso de la activación del protocolo de búsqueda y rescate de submarino.

Así una docena de países sumaron sus esfuerzos, equipo y conocimientos para ayudar en la búsqueda. El presidente argentino, Mauricio Macri, se instala en Chapadmalal, cerca de la Base Naval de Mar del Plata.

18 de noviembre.

El Ministerio de Defensa argentino informa que tienen registro de siete llamadas satelitales que se habrían hecho desde el submarino ARA San Juan y que no lograron ser enlazadas con las bases de la Armada.

19 de noviembre

La Armada admite que, en su último reporte, el capitán submarino había alertado sobre «un cortocircuito en las baterías», tras lo cual se le ordenó regresar por la ruta más directa a Mar del Plata. La empresa Iridium niega que las llamadas satelitales hayan provenido del submarino desaparecido.

20 de noviembre

El ARA San Juan tenía fecha de arribo a esa base para la noche del 19 o la madrugada del 20 de noviembre, pero no llega.

Los equipos de búsqueda detectan un ruido constante en aguas del Atlántico Sur y sospechan que podría provenir del submarino.

El presidente Macri visita a los familiares de los tripulantes reunidos en la Base Naval de Mar del Plata, que exigen una respuesta sobre el estado de la nave.

La búsqueda continúa con ayuda de barcos y aviones de diez países pero se ve dificultada por las malas condiciones climáticas.

21 de noviembre.

Tras la mejora del clima, se refuerza la búsqueda marítima y un buque noruego zarpa con el Comando de Rescate Submarino enviado por Estados Unidos.

Se divisan bengalas blancas y una balsa salvavidas pero las autoridades aseguran que no pertenecen al submarino desaparecido.

22 de noviembre.

La marina de Estados Unidos informa a la Armada argentina que el 15 de noviembre, fecha en que desapareció la nave, hidrófonos ubicados en la zona detectaron un fuerte ruido, una «anomalía hidroacústica», en la zona donde navegaba el submarino.

23 de noviembre.

La Armada argentina informa que el 15 de noviembre se registró una explosión en el área donde se tuvo la última comunicación con los tripulantes, muy posiblemente la  explosión del ARA San Juan.