Tepic.-  En una carta abierta dirigida a la sociedad, publicada por este medio, profesores e investigadores del Cuerpo Académico “Estado y Sociedad”, del área de ciencias sociales de la Universidad Autónoma de Nayarit, advierten sobre el papel esencial que desempeña esta institución educativa en diferentes órdenes de la vida social, empezando por las seis mil familias que dependen económicamente de ella, entre empleados activos y jubilados.

Llaman la atención sobre la actividad invisible de la universidad en lo que se refiere a cooperación de grupos de trabajo, de intervención y servicio social y a su importancia en la economía local de, al menos, 12 de los 20 municipios de Nayarit.

Pocos saben, además, que los profesores de la UAN son los peor pagados del país y trabajan en condiciones poco óptimas; pero a pesar de ello, cuenta con 97 miembros en el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) y 586 están certificados por el Programa de Desarrollo del Profesorado, a los que hay que añadir a los 64 cuerpos académicos que realizan investigación.

“En un contexto de descomposición de valores, de dilapidación de recursos materiales y culturales, es de vital importancia valorar el estatus social de la universidad pública y de la formación profesional”, señala el Doctor Salvador Zepeda, integrante y líder del Cuerpo Académico Estado y sociedad, que atiende este año tres proyectos de investigación, que tampoco deben detenerse a pesar de la crisis.

“No hay mejor defensa que la educación básica y profesional  para enfrentar los peligros que representan el narcotráfico y el creciente consumo de enervantes”, señala y añade: “atender a 26 mil estudiantes nayaritas en diferentes programas profesionales y de educación media superior, de alguna manera contiene dichas amenazas”.

Naturalmente, a esta obligada valoración social, es necesario el rediseño del modelo universitario para eliminar los vicios que, junto a la visión neoliberal, la han puesto al borde de la extinción.

A CONTINUACIÓN, VÉASE LA CARTA ABIERTA.

CARTA ABIERTA A LA SOCIEDAD

Conscientes de que en medio de la adversidad se imponen las dudas y las confusiones, −lo que conlleva el riesgo de apreciaciones incompletas y juicios injustos de parte de algunos sectores sociales−, vemos la necesidad de brindar a la población en general algunos datos para evaluar la importancia y trascendencia de nuestra institución en la sociedad nayarita.

Ante la añeja situación financiera de la Universidad Autónoma de Nayarit, que hoy se muestra en su nivel más crítico, conviene tener en cuenta el lugar que ocupa nuestra institución en el contexto social de Nayarit, con la certeza que nos dan los siguientes datos:

  • Nuestra Alma mater desempeña un papel fundamental en la formación profesional de miles de jóvenes nayaritas, dada su cobertura territorial que comprende 12 de los 20 municipios del estado, a través de sus 15 planteles escolares de nivel medio superior, así como de sus 6 unidades regionales a nivel superior que operan en el norte, centro y costa de nuestra entidad.
  • Cuenta con 56 programas de licenciatura y técnico superior universitario; 26 programas de posgrado, diseminados entre las cinco áreas de conocimiento, que se han constituido como parte de la estructura de organización académica institucional.
  • Alberga una población de 11 366 estudiantes de nivel medio superior; 239 estudiantes de nivel técnico superior Universitario y 14 599 estudiantes de nivel superior, mismos que representan cerca del 40% de la demanda en el estado, considerando los distintos niveles.
  • No obstante las dificultades con que ha operado desde hace por lo menos diez años, ha ido escalando 14 posiciones favorables en el ranking de universidades a nivel nacional.
  • Al mismo tiempo, ha crecido en cuanto a la cantidad de miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y del Programa de Desarrollo del Profesorado (PRODEP), 97 en lo que respecta al primero, 586 respecto al segundo y 64 cuerpos académicos, constituyendo así una masa crítica sólida.
  • A lo largo de su existencia, la UAN se ha convertido en fuente de sustento directo para un importante sector de la población. Hoy en día viven de ella 6 000 familias nayaritas, entre trabajadores activos y jubilados, docentes, administrativos y trabajadores manuales, muchos de los cuales tienen su único sostén en el ingreso que la universidad les ofrece.
  • Por otra parte, representan un elemento fundamental de la dinámica económica en los municipios en los que se encuentran los distintos planteles, toda vez que los universitarios y sus familias son parte importante en las economías locales.
  • La UAN desempeña un papel fundamental en el devenir cotidiano de las sociedad nayarita que, aun cuando la mayoría de las veces resulta imperceptible, la institución mantiene un lazo permanente de comunicación y cooperación con grupos, comunidades, municipios e instituciones, por intermediación de sus unidades médicas, proyectos de intervención, proyectos de investigación, prácticas profesionales y servicio social, que los estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores universitarios llevan a cabo en los diversos ámbitos de la sociedad nayarita.
  • Como opción formativa, la UAN, sin duda, cumple una función social preponderante, pues se constituye, en la mayoría de los casos, en la única posibilidad de acceso a la educación y, consecuentemente, de mejora en las condiciones de vida de la población, convirtiéndose en este sentido en dique de contención para miles de jóvenes, que ante las nada favorables condiciones de vida que caracterizan al estado, llegan a ver en el crimen organizado y el narcotráfico una posibilidad de subsistencia y escala social.

Tenemos la experiencia y la convicción de que lo anterior no ha sido fácil, pues son tareas que se han llevado a cabo, muchas de las veces, a contracorriente, en condiciones desfavorables derivadas de distintas problemáticas:

  • El presupuesto con que la universidad cuenta anualmente asciende a sólo mil 556 millones.
  • Éste, cabe decir, se asigna dejando fuera de la contabilidad de la SEP, alrededor de 34 mil horas no reconocidas.
  • Es un presupuesto que se compone de una participación federal de un 84.3%, y una participación estatal de 15.7% (una de las más bajas a nivel nacional), lo que ha tenido consecuencias funestas.
  • Sobre todo, hay que subrayar el hecho de que los ingresos de los profesores universitarios nayaritas están actualmente muy por debajo de la media nacional, ocupando el nada honroso segundo lugar nacional entre las universidades peor pagadas, en detrimento de la calidad de la educación en los distintos niveles.

Ante esa situación, quienes conformamos el Cuerpo Académico “Estado y Sociedad”, del área de Ciencias Sociales de la Universidad, vemos con preocupación que se haya cancelado cualquier posibilidad de apoyo por parte de la Secretaria de Educación Pública.

Esto, más allá de la larga espera de los resultados que arroje la reunión con los Diputados, dado el apremio por los recursos que la UAN requiere para hacer frente a sus compromisos financieros en lo que resta del año.

Nos preocupa, además, que ante esto, venga la parálisis y con ello el riesgo inminente de que los universitarios carezcan de las condiciones adecuadas para el cumplimiento de las tareas propias de cada una de las áreas de trabajo, tanto en lo académico como lo administrativo y manual, y con ello se deje de cumplir con la noble labor social que, pese a las dificultades, se ha estado cumpliendo hasta ahora.

Hacemos un llamado a las autoridades educativas en los distintos niveles, al poder legislativo y a las autoridades universitarias para que, en un esfuerzo extraordinario, se abran los caminos para el diálogo y se busquen salidas a esta situación crítica. Pedimos también, hoy más que nunca, a la sociedad nayarita, la solidaridad y la búsqueda de distintas opciones que nos permitan zanjar la problemática, en conjunto con autoridades gubernamentales, administración central y comunidad universitaria.

Es urgente encontrar los caminos para resolver y, al mismo tiempo, definir una estrategia que nos permita avanzar en el rediseño del modelo de universidad que Nayarit requiere, abatiendo los vicios y dejando de lado las inercias que han provocado que la institución esté ahora en una crisis que amenaza, muy en serio, su existencia, afectando con ello a la sociedad de la entidad.

 

Atentamente

Cuerpo Académico Estado y Sociedad

Universidad Autónoma de Nayarit

 

José Salvador Zepeda López

Enedina Heredia Quevedo

Olimpia Jiménez López

Alejandro E. Orozco Morales

José Luis Pacheco Reyes

Salvador Mancillas Rentería

Carlos E. Flores Rodríguez

América Negrete Castellanos