En la Antártida, miles de crías de pingüino han muerto de hambre, de acuerdo a un reporte de la agencia AFP.

El fenómeno, se debió a que el hielo marino flotante se expandió más de lo usual durante el verano, y los padres debieron viajar más lejos para conseguir alimento, por lo que los pingüinos bebés no lograron resistir, de acuerdo a un grupo de investigadores citados por la agencia francesa.

Se trata de pingüinos Adelia que viven en el este de la Antártida, mismos que desde hace 7 años son investigados; serían aproximadamente 18 mil parejas las que habitan en dicha colonia y se alimentan principalmente de krill.

Los científicos consideran que los cambios climáticos en el planeta influyeron mucho para la muerte de las crías de esta colonia, así como las modificaciones ambientales como la ruptura del glaciar Mertz.

El hielo marino flotante, también llamado banquisa, es la superficie del océano que se congela en la Antártida, y por la cual permite a los animales de la región trasladarse en busca de comida.

Durante el invierno, esta banquisa, tiene una enorme extensión, pero durante el verano se reduce drásticamente debido al aumento de temperaturas y ayuda a que la fauna necesite trasladarse menos distancia hasta las orillas para encontrar comida.

Debido a que en el verano los pingüinos debieron caminar largas distancias sobre el hielo marino, sus bebés murieron al no resistir la larga travesía sin alimento.