PROFEPA interpone denuncia por jaguar hallado muerto en autopista Tepic – San Blas

• Quien resulte responsable podría enfrentar de uno a nueve años de prisión y de 300 a 3 mil días de salario mínimo de multa.

Foto: Cortesía de Rawl Pérez

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente interpuso una denuncia contra quien resulte responsable por el jaguar hallado muerto y presumiblemente atropellado en la autopista Tepic – San Blas, el pasado 2 de junio.

A través de un comunicado, la dependencia federal señaló que el felino presentaba golpes contusos y excoriaciones en parte de su cuerpo, y fue localizado en el kilómetro 18+100 de la mencionada carretera, en los terrenos del ejido Mecatán, municipio de San Blas.

El animal era un ejemplar de entre 8 y 10 años de edad, con longitud de 1.63 metros y un peso de entre 65 y 70 kilogramos.

En su boletín, la PROFEPA añadió que el ordenamiento legal establece una pena de uno a nueve años de prisión, así como una multa de 300 a 3 mil días de salario mínimo a quien “dañe algún ejemplar de las especies de flora o fauna silvestres, terrestres o acuáticas en veda, considerada endémica, amenazada, en peligro de extinción, sujeta a protección especial o regulada por algún tratado internacional del que México sea parte”.

De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-2010-SEMARNAT, el jaguar, cuyo nombre científico es Panthera Onca, se encuentra en peligro de extinción, y está incluido en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre.

Por su parte, el Agente del Ministerio Público adscrito a la delegación de la PGR en Nayarit, determinó que el cuerpo del jaguar se encontraba en condiciones para ser entregado a una institución educativa o pública, con fines de investigación científica así como educativos.

El ejemplar será destinado para realizar toma de muestras de piel, sangre, músculo, así como restos alimenticios en su estómago e intestino, para determinar hábitos de alimentación, medidas morfométricas y practicar taxidermia, recuperar la osamenta, especialmente el cráneo, y una vez disecado, utilizarlo con fines de educación ambiental, difusión, capacitación a grupos de vigilancia, ejidos, ganaderos y pescadores.