FOTOS: Una fiesta de mujeres zapatistas, miles de ellas se reunieron en Chiapas

Foto: Andrea Murcia • Cuartoscuro

Por Andrea Murcia.- Durante 5 días, alrededor de dos mil zapatistas de diferentes comunidades indígenas se encargaron de recibir a más de 6,000 mujeres de 27 estados de la República Mexicana y 38 países del mundo, que llegaron al caracol zapatista en Morelia, Chiapas donde lograron ser parte de su espacio, de su utopía y organización creado desde la resistencia.

Meses atrás, el 29 de diciembre de 2017, las zapatistas lanzaron un mensaje a todas las mujeres de México y el mundo. Convocaban al Primer Encuentro Internacional, político, artístico, deportivo y cultural de Mujeres que Luchan.

La intención era encontrarse, hablar y escucharse entre mujeres. Y lo dejaron claro: “Si eres hombre, de balde estás escuchando o leyendo esto porque no estás invitado” por lo cual se convirtió en el primer evento zapatista organizado y operado 100% por mujeres.

Nadie se imaginaba que este poder de convocatoria, convirtiéndose en este, el evento más representativo, y en definitiva un empuje al feminismo, donde las desaparecidas tuvieron voz, no hubo espacio para el miedo, la rabia y el dolor se convirtieron en danza y en arte.
Una muestra de que aquí están las mujeres del mundo dispuestas a responder, a luchar y a encontrarse para unir fuerzas.

Aquí continúa el reto más fuerte para “las compas zapatistas” (como suele llamarse entre sí). En varios puntos del caracol se veían pasamontañas desde altas horas de la madrugada y hasta al anochecer, preparando café, haciendo tamales, cociendo frijoles, elotes, descargando los camiones de verduras e insumos, atendiendo las tiendas, haciendo la comida, la cual siempre fue ofrecida a precios solidarios. Otras se veían detrás del audio, tomando video, documentando el evento, al pendiente de las regaderas, la iluminación; aún así, se turnaban de manera que todas las mujeres zapatistas tenían responsabilidades a la par de espacios para poder jugar futbol, amamantar a sus hijos, asistir a los talleres, bailar y hasta entonar sus corridos revolucionarios.

Como despedida miles de mujeres se llevaron el abrazo de cada una de esas mujeres zapatistas, niñas, jóvenes, adultas, ancianas y finadas que nos dicen con todo amor y toda su fiereza: “No te rindas, no te vendas, no claudiques”, tal como fueron sus palabras de despedida para nosotras la noche del 10 de marzo.

Fotos: Andrea Murcia • Cuartoscuro