Tepic.- Adilene Saraí Quiñones Pérez, la joven de 26 años que fue asesinada antes del amanecer del 14 de febrero, presentó 13 heridas cortantes en el cuerpo, siete de ellas en las manos y brazos, indicativo de que intentó defenderse y forcejear con su agresor, pero de las otras seis lesiones: una en la pelvis, dos en el mentón y tres el tórax, una de estas últimas fue mortal.

Lo anterior es uno de los datos de prueba que reveló la Fiscalía General del Estado (FGE) cuando este lunes se reanudó una audiencia en el expediente 202/2018 a la que asistió el probable responsable: Adrián, ex pareja de la víctima.

El sorpresivo ataque fue en una cama. Herida, Adilene se puso de pie, caminó unos metros, se sentó, recargada en una pared, y ahí murió en unos minutos.

Como fue precisado en este espacio, la respectiva audiencia se suspendió el sábado 17 por una situación de salud del imputado puesto que, se ha indicado, habría intentado suicidarse al tocar cables de electricidad.

La defensa particular pidió al juez César Octavio García Torres que su cliente únicamente fuera mencionado como Adrián, incluso por una agente del Ministerio Público, pero la autoridad judicial no aceptó: sería señalado con su nombre completo, aunque recordó que su responsabilidad será decidida hasta que se dicte sentencia.

A la sala 3 de juicios orales asistió el papá de la ahora occisa y es, de hecho, uno de los testigos principales puesto que aquella madrugada escuchó los gritos de Adilene y, agregó, al llegar a la segunda planta vio a Adrián en el balcón, teniendo un cuchillo en la mano derecha y luego pasarse al techo de una casa vecina, donde se habría producido una herida en el cuello y desde ahí tocó cables de electricidad.

Adilene tenía tiempo viviendo en casa de sus padres, en la colonia Villas Las Rosas, por la violencia de que era objeto. Era mamá de dos menores de 10 y dos años.

El testigo declaró, según lo expresado por una agente ministerial, que tiempo atrás fue a casa donde vivía su hija, al enterarse que su pareja la agredía. Hace unos meses, Adrián le dijo que si Adilene no regresaba, la mataría.

De igual forma, la mamá de la joven retrató la persistente violencia extrema: el pasado uno de enero, Adilene tuvo que refugiarse en casa de uno de sus hermanos porque Adrián la buscó armado con un cuchillo, para llevársela. En la refriega hirió a su cuñado.

A pesar de todo ello, la ahora fallecida nunca lo denunció.

Otra señora, con domicilio en la colonia Genaro Vázquez, señaló que Adrián –ya lesionado- llegó a su casa puesto que es amigo de uno de sus hijos, habló de que quería morirse e incluso bebió de una botella de cloro. En ese lugar fue encontrado por la policía.

De algunos 30 años, Adrián no emitió declaración sobre los cargos que pesan en su contra: “me reservo el derecho de declarar”, indicó. “Que hablen mis abogados”, añadió más adelante. Ingresó y salió de la sala por su propio pie, aunque siempre vigilado por policías estatales.

En su momento, la defensa apuntó que no existían suficientes datos para dictar la vinculación a proceso puesto que, señaló, ninguno de los testigos vio que Adrián hubiera atacado a Adilene.

Por el contrario, el juez García Torres resolvió que  “hay indicios razonables” para presumir que Adrián escaló por el balcón y se introdujo a la casa para atacar a Adilene. Le dictó auto de vinculación a proceso por el delito de feminicidio.

El juez concedió un plazo de tres meses de investigación complementaria, lapso en el cual, a decir de la representación de la Fiscalía General, tratarán de localizar más testigos que prueben la violencia que existía en pareja, o bien la búsqueda en el celular de la víctima como del imputado de mensajes que prueben las amenazas.

La parte final de la audiencia tuvo un retraso de algunos 20 minutos debido a un problema en el equipo de grabación de la sala.

El papá de Adilene permaneció a unos seis metros del lugar ocupado por Adrián. En ningún momento voltearon a verse.

A la sala asistieron varias personas, al parecer familiares de ambas partes.

 

 

Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com