Los 13 hermanos secuestrados se bañaban una vez al año y duraban meses encadenados

• Un auténtico infierno vivían en Perris, California, al ser encerrados durante años por sus padres.

Los 13 hermanos secuestrados por sus padres en una casa de Perris, California, vivían un auténtico infierno; esta semana trascendieron más detalles de lo que vivieron durante años, y de acuerdo con los informes de la Fiscalía, solo se les permitía bañarse una vez al año, y cuando eran castigados, los encadenaban durante semanas, incluso meses.

El fiscal de Riverside, California, Mike Hestri, señaló que los jóvenes de entre dos y 29 años de edad, estaban desnutridos y despedían malos olores por la pésima higiene que les imponían sus padres.

Además afirmó, luego de las investigaciones, que toda la familia se acostaba hasta la madrugada, entre 5 y 6 horas, y permanecían dormidos todo el día hasta despertar a la noche, por eso casi nadie sabía que estaban ahí, en una casa a 120 kilómetros al este de Los Ángeles, sufriendo.

Los papás los reprendían si se lavaban las manos por encima de las muñecas, porque “malgastaban el agua”, y entonces venían los golpes y estrangulamientos, para posteriormente encadenarlos a los muebles.

Según Hestri, el único permiso que tenían era escribir en diarios, los cuales serán usados como evidencia para las investigaciones, y los padres, enfrentarán 12 cargos de tortura y 12 de secuestro, ya que el hijo menor, un bebé, aparentemente era bien cuidado.

¿Cómo lograron escapar?

Los hermanos, tenían en mente escapar, lo cual planearon durante varios meses atrás, hasta que el domingo pasado por la mañana, una de las niñas, de 17 años de edad, se decidió a salir por la ventana de su casa y avisar a la policía con una llamada al número de emergencias, gracias a un celular de su casa que tomó a escondidas.

Los agentes acudieron al domicilio y se percataron del horror por el que pasaron los jóvenes, considerado uno de los casos de abuso infantil más indignantes que se hayan en Estados Unidos.

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