Ciudad de México.- Un equipo de científicos de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, ha desarrollado nanopartículas inteligentes para acabar con las células cancerosas, éstas se calientan a una temperatura lo suficientemente alta para quemar las células malignas, pero que a continuación se autorregulan para perder calor, de manera que no se calientan tanto como para dañar el tejido sano que rodea al tumor.

Así, se mantienen a salvo las células sanas, algo que no sucede con la quimioterapia tradicional, que provoca daños colaterales.

Las nanopartículas fueron desarrolladas a partir de ferrita de zinc, cobalto y cromo.

Podrían usarse en un futuro cercano como parte de la termoterapia hipertérmica para tratar a pacientes que sufren cáncer.

Según este nuevo estudio, publicado en la revista científica Nanoscale, la denominada terapia térmica es un tipo de tratamiento contra el cáncer que expone el tejido del organismo a temperaturas altas, de hasta 45 grados centígrados, para dañar las proteínas y estructuras del interior de las células y así reducir los tumores malignos. Aún se está valorando y estudiando en investigaciones como esta.

Los científicos del Instituto de Tecnología Avanzada de la Universidad de Surrey, que han trabajado en colaboración con la Universidad de Tecnología de Dalian (China), han creado nanopartículas que, una vez se implantan y usan en una sesión de terapia térmica, pueden llegar a los 45 grados centígrados que mencionábamos antes.

Pero, una vez alcanzada esa temperatura, se autorregulan de manera que detienen su calentamiento. Asimismo, los investigadores destacan que estas nanopartículas son de baja toxicidad y que, por tanto, resulta poco probable que lleguen a causar daños permanentes al organismo, algo extremadamente importante en estos casos.