Jahaziel Espinosa Huerta, conocido en redes sociales como “Comandante Jack” y que utilizaba máscaras, lloró al comparecer a una audiencia de formulación de imputación puesto que, dijo, hace nueve meses que no ve a su pequeña hija.

Presidida por el juez César Octavio García Torres, la audiencia fue motivada por la aprehensión de Espinosa Huerta a manos de policías estatales durante este jueves, como probable responsable del delito de lesiones intencionales.

Según narró una agente del Ministerio Público, en febrero pasado Espinosa golpeó al papá de su ex pareja, es decir, abuelo de su hija. De hecho, el agraviado asistió a la diligencia celebrada en la sala 3 de juicios orales.

También fue citado que en otras fechas el ahora detenido quebró los cristales de dos vehículos de la víctima.

Cuestionados por separado, el imputado y la víctima aceptaron ante el juez que se les hicieron saber sus derechos. Era visible que Espinosa tenía la intención de declarar sobre los hechos, pero se reservó el derecho a indicación de una defensora pública. Sin embargo, más adelante hizo uso de la voz, al presentarse el debate sobre si debía permanecer en prisión preventiva –recluido en la penal de Tepic- mientras dura el juicio, o bien dictarse una medida cautelar distinta, como el de acudir a firma periódica.

Para acreditar que no echaría a huir, Espinosa señaló que fue asesor en el pasado gobierno y ahora, mientras otros personajes dejaron el Estado, él continúa aquí “porque amo a mi hija con toda mi alma y es el motivo por el que lucho”.

Agregó que hace nueve meses no ve a la pequeña y jamás haría algo para alejarse de ella. Y en ese momento lloró. El juez pidió a una asistente de sala que ofreciera al imputado una botella de agua y papel para limpiarse las lágrimas.

Para entonces, la representación de la Fiscalía General del Estado había revelado que existen otras tres carpetas de investigación contra el individuo. Se trataría de otros sucesos sobre violencia familiar.

Después de un largo debate entre la agencia ministerial y la defensora pública, el juez resolvió dictar prisión preventiva de un mes. Una vez cumplido el plazo la medida será revisada. García Torres explicó que con ello se busca proteger la integridad de la víctima y el domicilio de una familia.

Al escuchar lo anterior, Jahaziel Espinosa hizo un movimiento negativo con la cabeza.

La audiencia sobre vinculación a proceso se efectuará la próxima semana.

Entre el público se encontraba una pareja en edad adulta, padres de Espinosa, con quienes intercambió un saludo con la cabeza. La señora, igual que él, también lloraba.

 

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