Votan 2 contra 1: magistrados federales dicen NO a hospital psiquiátrico

Tepic.- ¿Quién gana?: nadie.

¿Quién pierde?: todos.

La construcción de un hospital psiquiátrico en Tepic  no será posible por la vía del amparo. No en el corto plazo.

Este jueves 13, el Pleno de Magistrados del Primer Tribunal Colegiado con oficinas en Tepic determinó -con un voto a favor de la construcción, pero dos votos en contra- que no se pronunciará para que diversas dependencias del Gobierno del Estado, Congreso del Estado y Ayuntamiento de Tepic destinen recursos para tal hospital, al resolver el número de amparo en revisión 565/2015 que atañe a Renato Martínez Lara, un joven con enfermedad mental.

El proyecto del magistrado Pedro Ciprés Salinas, a favor del hospital, fue especialmente combatido por el magistrado Francisco Miguel Padilla Gómez, y a la postura de éste se sumó el magistrado Ramón Medina de la Torre, pero sin argumentar sobre el asunto.

El caso Renato fue el sexto de la ponencia de Ciprés Salinas al ser ventilado en el Pleno, al que asistió otro reportero y el que esto escribe, así como Rogeiro González, “gestor solidario” de Renato en el juicio de amparo, dada su incapacidad mental.

Pedro Ciprés Salinas se pronunció no sólo por confirmar el amparo otorgado por un Juzgado de Distrito a favor de Renato y por la construcción del hospital, sino por ampliar y precisar el alcance de la sentencia. Añadió que en el caso se acreditaba un interés colectivo; es decir, el fallo beneficiaría a otras personas en situación similar al de Martínez Lara.

Ciprés dio lectura a su proyecto en el que, en primer término, se requería al presidente municipal de Tepic para que fuera donado un terreno para la construcción del hospital.

Otro punto central sería otorgar un plazo que vencería el primer semestre del 2017 para que las distintas instancias involucradas: gobernador, Secretaría de Salud estatal, Secretaría de Administración y Finanzas, Congreso del Estado, entre otras, se coordinaran para el otorgamiento de recursos públicos a través del Presupuesto de Egresos en los años 2018, 2019 y 2020 hasta conseguir la total construcción, así como atender los distintos aspectos relacionados con el tema: contratación de personal, capacitación.

De igual forma se solicitaría a la Secretaría de Salud y al Centro de Salud Mental para que Renato continúe recibiendo la más alta atención posible, y que ello sea informado al Juzgado de Distrito en un lapso de cinco días de cada mes.

SE IMPONE EL NO

El magistrado Francisco Miguel Padilla tomó la palabra. Le parecía un amparo “muy novedoso” pero  no estaba de acuerdo con el proyecto de sentencia.

Consideró que si Renato era el único que solicitó la protección de la justicia federal, a él debía concedérsele.

Palabras más, palabras menos, apuntó:

“Que se le dé esa asistencia aquí o donde sea, pero no llegar al extremo que se construya un hospital o que se den partidas presupuestales (…) nos estaríamos metiendo en otras cosas (…) puede ser muy interesante, atractivo, pero la Ley de Amparo no es lo idóneo (…) entiendo el fin justo y social de la demanda, pero el amparo no se hizo para eso”…

El magistrado Pedro Ciprés defendió su postura: recordó que el Juzgado de Distrito al conceder amparo no sólo se concretó en Renato, sino en más enfermos mentales que deambulan en Tepic y en otras partes del estado, por lo que se acreditaba un interés legítimo colectivo.

Ciprés añadió que, incluso, el actual presidente municipal al rendir informe sobre el asunto ratificó la disposición para donar el respectivo terreno, además de que los plazos referidos en el presupuesto de 2018 a 2020 permitirían que fuera un impacto paulatino en las finanzas estatales.

Ramón Medina no participaba en el debate. O veía a sus compañeros o hojeaba algunos documentos.

Ciprés Salinas no bajó la guardia. Se preguntaba cómo podían ir todos los enfermos mentales a promover amparo.

Francisco Miguel Padilla mencionó un ejemplo para ratificar su punto de vista: si fueran talados los árboles del parque La Loma, una persona podría interponer amparo y ahí sí, con la sentencia, frenar la tala y beneficiar a toda la comunidad.

Sin embargo, añadió, en el caso de Renato no era igual: si fue él quien solicitó amparo, a él debe concedérsele, pero no se podía obligar a las autoridades para que construyan un hospital porque “le daríamos un efecto colectivo”.

Fijadas ambas posiciones, Medina de la Torre inclinó la balanza: se pronunció a favor de Padilla Gómez, pero sin presentar argumentación.

El proyecto a favor del hospital fue desechado. Se presentará otro, pero ahora por el magistrado Padilla, en tanto que Ciprés insistió que no modificará su posicionamiento.

El amparo se concedería únicamente a Renato.

A LA COMISIÓN INTERAMERICANA

Una secretario del tribunal federal que daba fe y otro funcionario que grababa la sesión completaban los asistentes. Previamente se solicitó a los visitantes ingresar a la sala sin celulares, cámaras u otros aparatos; fueron guardados en una oficina.

Durante la sesión se ventiló un dato singular, que dice mucho: de todas las autoridades identificadas en el amparo, la única que se inconformó con la sentencia del juzgado e interpuso el recurso de revisión fue la Secretaría de Salud estatal. Y si bien estaba en su derecho de hacerlo, ¿cómo puede entenderse considerando que se trata de la institución que vela por la salud?. ¿Cómo puede entenderse en una administración que se autonombra “Gobierno de la Gente”?.

Enterado de la decisión por mayoría de los magistrados del Poder Judicial Federal, el abogado Alfonso Nambo Caldera comentó: “el asunto lo perdí yo. Nadie más. Y me duele”.

Adelantó que, una vez que se efectúe la respectiva notificación con el fallo definitivo, intentará llevar el caso Renato a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Renato actualmente se encuentra bajo atención en un centro estatal.

* Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com